EL CAFÉ VERACRUZANO: TRADICIÓN, CALIDAD Y ORGULLO NACIONAL
Estado de Veracruz : Por: Gamaliel Cruz / Gamaliel Velazco
Por: Gamaliel Cruz
Gamaliel Velazco
/ 2025-04-03
EL CAFÉ VERACRUZANO: TRADICIÓN, CALIDAD Y ORGULLO NACIONAL
Por: Gamaliel Cruz
Hablar de café en México es hablar de Veracruz. Desde hace siglos, esta tierra ha sido cuna de algunos de los granos más finos y apreciados, no solo en el país, sino en todo el mundo. El café veracruzano no es solo una bebida: es una tradición arraigada en la cultura, una fuente de sustento para miles de familias y un símbolo de identidad para el estado.
Las montañas de regiones como Coatepec, Huatusco y Córdoba, entre otros sitios han sido testigos de generaciones de cafeticultores que han perfeccionado su arte, transmitiendo el conocimiento de padres a hijos. No es casualidad que el café veracruzano sea reconocido por su cuerpo, aroma y sabor equilibrado, cualidades que lo han llevado a obtener premios y certificaciones internacionales.
Pero más allá de su calidad, el café en Veracruz es un punto de encuentro. Está presente en cada sobremesa, en cada charla entre amigos y en cada mercado donde el aroma tostado se mezcla con la vida cotidiana. Es un legado que ha resistido crisis, cambios económicos y amenazas externas como la roya, una plaga que ha golpeado a los cafetales en distintos momentos de la historia.
Sin embargo, este orgullo no está exento de retos. La competencia desleal de cafés solubles de baja calidad, la falta de apoyos para los pequeños productores y la necesidad de promover el consumo de café de especialidad son desafíos que deben atenderse para que la grandeza del café veracruzano no solo se mantenga, sino que crezca.
El café de Veracruz no es solo un producto: es historia, esfuerzo y pasión en cada taza. Cuidarlo, promoverlo y darle el valor que merece es una tarea de todos, desde quienes lo cultivan hasta quienes lo disfrutamos cada mañana.