Revista el Tlacuilo
INFORMACIÓN | Revista el Tlacuilo / 2024-09-15
(Redacción).- El pozole es un platillo emblemático en la celebración del Día de la Independencia de México, que se conmemora el 16 de septiembre. Esta festividad es una de las más importantes del país y marca el inicio de la lucha por la independencia de México del dominio español en 1810.
Es un platillo mexicano de los más tradicionales, con una rica historia que se remonta a las culturas prehispánicas de Mesoamérica. Su nombre proviene del náhuatl “pozolli”, que significa “espuma” o “espumoso”, en referencia a la textura del maíz usado en el guiso.
En tiempos precolombinos, el pozole era preparado con maíz “normal”, que era un alimento fundamental en la dieta de las civilizaciones azteca y mixteca. El maíz era tratado a través de un proceso llamado nixtamalización, que consiste en cocer los granos en una solución de agua y cal, para luego molerlos. Esto no solo mejora la textura y el sabor, sino que también incrementa el valor nutricional del maíz. Actualmente se prepara con el “maíz pozolero”, que ofrece la opción de comprarse precocido y “descabezado”, lo que ahorra un largo trecho de preparación.
Además de maíz, el pozole tradicionalmente incluía carne. En la época prehispánica, se utilizaban diferentes tipos de carne, como el venado y el pavo. Sin embargo, en la actualidad, el pozole suele prepararse con carne de cerdo, pollo o, en algunos casos, con carne de res.
Durante la época colonial, con la llegada de los españoles y sus ingredientes, el pozole evolucionó. Se le añadieron nuevos ingredientes como el ajo, la cebolla y las hierbas; se introdujo el uso de chiles secos para darle sabor; aunque hay quienes gustan más del “pozole blanco”.
Un buen pozole debe servirse con los acompañamientos que “manda Dios”, que permiten personalizar el plato al gusto de cada quien. Estos pueden incluir rábanos, lechuga o repollo finamente picado, cebolla picada, orégano, chiles en polvo, limones y tostadas. Los acompañamientos no solo realzan el sabor del pozole, sino que también añaden color y textura al plato.
Existen diferentes variaciones regionales del pozole, como el pozole blanco, el pozole rojo (que incluye chiles secos) y el pozole verde (con cilantro y chiles verdes).
Este platillo no solo es apreciado por su sabor, sino también por su capacidad de reunir a las familias y comunidades en torno a la mesa.
¿Se le antojó? Aún está a tiempo de prepararlo.