FALLECIÓ ADRIÁN HERNÁNDEZ HERNÁNDEZ, FIGURA EMBLEMÁTICA DE LA REGIÓN DE CHICONTEPEC
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Expresamos las condolencias de esta redacción a su familia.

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INFORMACIÓN | Revista el Tlacuilo / 2026-02-15

Redacción.– El pasado 14 de febrero falleció Adrián Hernández Hernández, integrante de una familia profundamente arraigada en la vida social y comunitaria de Chicontepec, y hermano de la presidenta del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Veracruz, Rosalba Hernández Hernández, así como del secretario general de la presidencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

La historia de la familia Hernández Hernández está marcada por la lucha, la dignidad y la reconstrucción desde la adversidad. Desde el desplazamiento de las tierras paternas que los obligó a empezar de nuevo, hasta convertirse en referentes de la defensa indígena, comunitaria y social en la región norte de Veracruz, su trayectoria es reconocida por generaciones enteras de habitantes de la zona.

Diversos actores sociales, políticos y activistas de la región han expresado públicamente sus condolencias, recordando a Adrián Hernández Hernández como el hermano mayor, el guía y la figura que sostuvo a la familia en los momentos más complejos. “Somos por él y no él por nosotros”, expresó la magistrada Rosalba Hernández al despedirlo.

La velación se lleva a cabo en la comunidad de Cuahuitzil, en el municipio de Chicontepec, una zona de fuerte presencia indígena y profundo simbolismo para la familia. En la casa materna, decenas de personas se han congregado para acompañar el último adiós y expresar su solidaridad a la madre y a los hermanos del fallecido.

En un mensaje cargado de simbolismo, memoria y raíces, la presidenta del Tribunal Superior de Justicia escribió:
“Como él decía, hoy ya no se logró. Descanse en paz, era mi competencia, me impulsó a ser quien soy. Es parte de mí. Nuestras ancestras y ancestros te reciban. Pronto nos veremos; ya no pudimos bailar con los mecos, tocaremos un Xochipitzahuac y el puño de tierra. Es lo único que nos llevaremos de esta vida y lo vivido. Brille para ti la luz perpetua, Adrián Hernández Hernández”.

Por su parte, su hermano José Hernández agradeció las muestras de apoyo y compartió un testimonio familiar sobre la vida y la memoria compartida:

“Agradezco con todo mi corazón los mensajes de condolencias que nos han hecho llegar por la partida de mi hermano Adrián, ingeniero de profesión, hacia el otro plano de la vida.

Él es depositario de la memoria de nuestra niñez en El Zapote, donde crecimos entre juegos y trabajo; de nuestra llegada a la cabecera municipal de Chicontepec, recorriendo sus calles y callejones para ganarnos el sustento.

Cada vez que regresaba a Cuahuitzil, lo primero que hacía era visitarlo para ir juntos a nuestro pequeño monte, donde sembramos encinos que cuidamos y vimos crecer.

Sólo él conocía la hondura de nuestro amor carnal, esa complicidad que sólo los hermanos comparten.
Gracias, hermano. En breve seguiremos escribiendo nuestra historia de vida”.

Adrián Hernández Hernández descansará en el panteón municipal, pero sobre todo en la memoria colectiva de quienes encontraron en él una respuesta solidaria, una palabra firme y una mano extendida. Chicontepec pierde a uno de sus grandes personajes, pero conserva una historia de vida que seguirá siendo un referente.