¿QUÉ LEYES QUEBRANTÓ EL HOTEL EMPORIO AL ENCUBRIR A SU HUESPED?
ADMIN: Foto | Redes / Agencia
Hoteles no pueden impedir detenciones: negarse es delito
Agencia
INFORMACIÓN | Revista el Tlacuilo / 2026-02-09
Redacción. - Gran indignación colectiva ha generado la actitud del Hotel Emporio del puerto de Veracruz por impedir la detención de un extranjero acusado de propasarse con una menor de 7 años; vox populi incluso solicita que se le finquen cargos de encubrimiento al gerente del lugar, Pero ¿qué dice la ley al respecto?
En México, ningún hotel está por encima de la ley. Cuando una autoridad plenamente identificada acude a detener a un huésped por la presunta comisión de un delito, el establecimiento está legalmente obligado a permitir el acceso y colaborar con la diligencia.
La ley es clara: si existe una orden de aprehensión o de cateo, el hotel no puede negar el ingreso bajo ningún argumento. En casos de flagrancia o delitos graves —como los que atentan contra la integridad de menores— la autoridad puede actuar incluso sin orden judicial, y cualquier intento de bloqueo constituye una violación directa a la ley.
El pretexto de “proteger la privacidad del huésped” no aplica cuando hay indicios de delito. La legislación mexicana prioriza la seguridad pública y, de manera especial, el interés superior del menor. Impedir la actuación policial puede configurar delitos como encubrimiento, obstrucción de la justicia o desobediencia a la autoridad, generando responsabilidad penal y administrativa para el personal y directivos del hotel.
Además, quien retarde o facilite la fuga de un presunto agresor puede convertirse en corresponsable de los hechos. En situaciones extremas, la autoridad está facultada para proceder también contra quienes impidan la detención.
En Veracruz, estas acciones corresponden a la Fiscalía General del Estado de Veracruz, que tiene la atribución legal de investigar, ingresar a inmuebles y ejecutar detenciones cuando el caso lo amerita. Pero insistimos, en caso de flagrancia cualquier autoridad del orden puede realizar la aprehensión; y en este caso había más de 50 personas acusando el hecho y por lo menos 5 de ellas lo tenían planamente identificado.
Negar el acceso a la autoridad no es proteger a un huésped: es colocarse del lado del delito. Y cuando se trata de menores, la omisión no solo es ilegal, también es moralmente inadmisible y judicialmente castigable.
En bonito lío se metió el personal del hotel por falta de empatía y de capacitación, sirva el llamado para que los hoteleros capaciten a su gente para enfrentar estos casos; que nadie quisiéramos que se repitieran.