VISITA DE LISBET AURELIA: LA FISCAL NO DEJA SOLOS A SUS ELEMENTOS HERIDOS EN CUMPLIMIENTO DE SU DEBER.
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La fiscal subrayó que este tipo de operativos implican riesgos para el personal de la institución, pues en los cateos no sólo participa la Policía Ministerial, sino también fiscales, peritos y otros servidores públicos que intervienen en las diligencias.

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INFORMACIÓN | Revista el Tlacuilo / 2026-10-14

Redacción. La fiscal general del estado, Lisbeth Aurelia Jiménez Aguirre, informó que el operativo realizado en Orizaba para buscar a un menor desaparecido derivó en un enfrentamiento armado que dejó a elementos lesionados, uno de ellos en estado grave, además de cuatro personas detenidas y un presunto agresor abatido.

Durante una visita a oficiales en activo lesionados, la titular de la Fiscalía General del Estado (FGE) señaló que el cateo fue ejecutado por la Fiscalía Especializada en Desaparición de Personas, la cual acudió a un domicilio con orden judicial como parte de las investigaciones para localizar a un menor reportado como desaparecido desde hace varios días.

Explicó que, al llegar al inmueble, el personal ministerial fue recibido con agresiones, lo que provocó el enfrentamiento. Como resultado, dijo, se logró la detención de cuatro personas, mientras que otro de los involucrados fue privado de la vida en el intercambio de disparos con la autoridad.

Jiménez Aguirre sostuvo que, más allá del hecho violento, la acción permitió desarticular una célula delictiva presuntamente relacionada con desaparición de personas, secuestro y otros hechos delictivos en la región. Indicó que entre los detenidos hay una persona que contaba con orden de aprehensión por secuestro.

La fiscal detalló que en el inmueble también fueron asegurados armas, chalecos y diverso equipo táctico, indicios que, dijo, refuerzan la línea de investigación sobre la operación de un grupo generador de violencia en la zona de Orizaba.

Ante versiones que circularon tras los hechos, aclaró que ninguno de los detenidos es policía en activo. Precisó que uno de ellos perteneció en algún momento a una corporación, pero actualmente ya no formaba parte de ninguna institución de seguridad.

Sobre el estado de salud de los elementos lesionados, la funcionaria explicó que uno de los oficiales se encuentra en terapia intensiva y en condición delicada, mientras que otro ya estaba en proceso de alta para continuar su recuperación en casa. Añadió que la prioridad inmediata es acompañar a la familia del agente que permanece grave.

La fiscal subrayó que este tipo de operativos implican riesgos para el personal de la institución, pues en los cateos no sólo participa la Policía Ministerial, sino también fiscales, peritos y otros servidores públicos que intervienen en las diligencias.

Sostuvo que el objetivo de estas acciones es desactivar grupos criminales y frenar la violencia que afectan a la población. “No hay que perder de vista el objetivo de los cateos”, expresó, al insistir en que el operativo en Orizaba buscaba inicialmente la localización de un menor desaparecido y terminó exhibiendo la presencia de una estructura criminal presuntamente dedicada a privar de la libertad a personas.

La investigación continúa y, de acuerdo con la Fiscalía, los datos obtenidos durante esta intervención podrían conducir a otros inmuebles y nuevas líneas de indagatoria, sin que por el momento se puedan revelar más detalles para no entorpecer el proceso.