CAER EN EL ALCOHOLÍMETRO EN VERACRUZ NO ES COSA MENOR; ESTAS SON LAS CONSECUENCIAS
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INFORMACIÓN | Revista el Tlacuilo / 2026-09-12

Redacción. - Salir de fiesta, tomarse unas copas y después manejar puede terminar costando mucho más que la cuenta del bar o de la “coperacha para el pomo”. En Veracruz, no pasar la prueba del alcoholímetro puede traer consigo una multa de varios miles de pesos, el traslado del vehículo al corralón e incluso pasar varias horas detenido.

De acuerdo con el esquema de sanciones establecido con base en la Unidad de Medida y Actualización (UMA), una persona que sea detectada conduciendo con niveles de alcohol por encima de lo permitido puede enfrentar una multa cercana a los 9 mil 384 pesos, equivalente a 80 UMAs.

Pero la cuenta puede subir todavía más. Cuando existen agravantes, como reincidencia o intentar evadir el operativo, la sanción puede alcanzar aproximadamente los 13 mil 490 pesos, equivalente a 115 UMAs.

Y la multa no necesariamente es el único golpe al bolsillo pues cuando el conductor no puede continuar circulando, el vehículo puede ser remitido al corralón, por lo que posteriormente deberán pagarse también los costos correspondientes al servicio de grúa y los días que la unidad permanezca bajo resguardo.

En casos extremos existe la posibilidad de un arresto administrativo de entre 24 y 36 horas, principalmente cuando se registran niveles mayores de alcohol, existe una conducta agresiva, se intenta evadir a la autoridad o no hay condiciones para garantizar que la persona pueda llegar de manera segura a su destino.

Así que aquella idea de “yo con copas manejo mejor” puede terminar bastante mal: una multa cercana o superior a los 10 mil pesos, grúa, corralón y, dependiendo de las circunstancias, varias horas en barandilla.

El objetivo de los operativos de alcoholimetría es precisamente retirar de circulación a conductores que representen un riesgo para ellos mismos y para terceros, particularmente durante las noches de mayor actividad.

Y vale la pena tenerlo presente antes de salir: el alcoholímetro es un operativo que se mantiene activo principalmente durante los fines de semana, justamente cuando aumenta el número de personas que salen de fiesta.

La alternativa termina siendo mucho más sencilla —y barata—: si vas a tomar, no manejes.