GUARDERÍA ABC: 17 AÑOS DESPUÉS, LA JUSTICIA SIGUE CAMINANDO A PASO DE TORTUGA
INFORMACIÓN | Revista el Tlacuilo: / Revista el Tlacuilo
Revista el Tlacuilo
INFORMACIÓN | Revista el Tlacuilo / 2026-06-05
Redacción. - A 17 años de la tragedia de la Guardería ABC, hoy en varios puntos del país se recuerda con mantas y marchas, en Xalapa, un pequeño grupo ocupa las escalinatas de Plaza Lerdo.
El caso sigue siendo una herida abierta para México. El 5 de junio de 2009, un incendio en Hermosillo, Sonora, acabó con la vida de 49 niñas y niños y dejó a más de cien menores lesionados, muchos de ellos con secuelas de por vida.
El fuego inició en una bodega contigua y se extendió hasta la guardería, que operaba bajo el esquema de subrogación del IMSS. Ahí fue donde se destapó la cloaca: salidas de emergencia insuficientes, materiales inflamables, permisos cuestionados y una cadena de omisiones donde nadie vio nada, nadie revisó nada y, como suele pasar, todos se lavaron las manos cuando llegó la desgracia.
Entre los señalados estuvieron copropietarios de la guardería, funcionarios del IMSS, autoridades municipales de Hermosillo, personal de Protección Civil y servidores públicos estatales relacionados con permisos y supervisión. El caso dejó claro que la tragedia no fue un accidente aislado, sino el resultado de años de descuido, compadrazgos administrativos y revisiones hechas, cuando mucho, con los ojos medio cerrados.
En 2016 se dictaron sentencias contra 19 personas por homicidio y lesiones; más adelante, la Suprema Corte confirmó responsabilidades por negligencia de funcionarios locales y federales. Sin embargo, las penas fueron reducidas en varios casos mediante amparos y recursos legales, lo que para las familias terminó sabiendo a muy poco.
Uno de los casos más recientes fue el de Sandra Lucía Téllez Nieves, copropietaria de la guardería, quien fue detenida tras ser deportada de Estados Unidos para cumplir una sentencia reducida. También fue detenido Roberto Copado Gutiérrez, exdirector de Protección Civil de Hermosillo, señalado por irregularidades en los permisos de operación.
Pero para las madres y padres de las víctimas, la justicia nunca ha estado completa. Han pasado gobiernos, discursos, expedientes, promesas y aniversarios, pero la exigencia sigue siendo la misma: que paguen todos los responsables, incluidos los de arriba, no sólo los que alcanzó a agarrar la red.
La Guardería ABC quedó marcada como una de las peores tragedias infantiles del país y como símbolo de una impunidad que en México, por desgracia, suele caminar más lento que el dolor de las víctimas.