DAVID MERINO QUINTANA, EL HOMBRE DETRÁS DE FX WINNING, CAE EN DUBÁI
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INFORMACIÓN | Revista el Tlacuilo / 2026-06-03
Redacción.- Todas las estafas llevan el mismo principio, las ganas de obtener ganancias fáciles; desde la clásica del supuesto fajo de billetes que en realidad es papel recortado y los ingenios dan una cantidad menor al que “se lo encontró”, para quedarse con todo; pasando por el del primo en “el gabacho” que quiere enviarnos todos sus muebles, pero necesita un dinerito; hasta los que ya utilizan los medios digitales como el correo que nos llega de la millonaria a punto de fallecer y quiere dejarnos su fortuna; hasta el coche que nos informan por WhatsApp que nos ganamos, solamente tenemos que depositar los impuesto correspondientes y lo tendremos a la puerta de nuestra casa de inmediato; y así, tantas y tantas formas en que los vivales van por nuestro dinero.
Sin embargo, alguien que se voló la barda fue David Merino Quintana, señalado como fundador y principal cerebro de FX Winning, que vendía a sus inversionistas el sueño de ganancias extraordinarias mediante supuestos algoritmos de inversión, tecnología financiera y promesas demasiado buenas para ser ciertas. Pero el castillo digital terminó cayéndose y lo que se presentaba como una joya del mundo cripto acabó convertido en una de las primeras y más grandes investigaciones por presunto criptofraude.
Ahora, después de evadir la justicia, Merino fue detenido en Dubái después de pasar años moviéndose fuera del alcance de la justicia internacional, mientras cientos de afectados seguían esperando respuestas, explicaciones y, sobre todo, su dinero.
El caso no es menor: desde México y otros países, inversionistas denunciaron haber sido estafados.
Ahora, con su captura, Merino Quintana deja de ser sólo el nombre que aparecía en denuncias, grupos de afectados y expedientes internacionales, para convertirse en pieza clave de un caso que podría exhibir cómo, detrás del discurso moderno de las inversiones digitales, también caben las viejas mañas de siempre: prometer riqueza rápida, desaparecer cuando truena el negocio y dejar a los demás colgados de la brocha y pagando la factura.