DISPUTA EN MC VERACRUZ: ENTRE NARANJAS, CODAZOS Y CURULES RUMBO AL 2027
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INFORMACIÓN | Revista el Tlacuilo / 2026-05-12
Redacción.- En Movimiento Ciudadano Veracruz parece que la naranja no salió tan dulce como la pintan, salió bastante amarguita. Las diferencias internas, que antes se cocinaban en voz baja, terminaron por hervir en la olla pública tras el encontronazo entre Adrián Ávila y la dirigencia estatal encabezada por Luis Carbonell, en plena disputa por espacios de representación política.
El pleito no es menor. Aunque en la superficie se habla de una curul local, al fondo asoma una rebatinga que, según voces internas, venía acumulando presión desde hace meses. Como suele pasar en política, primero fueron los murmullos, luego los jaloneos y ahora ya salió el mantel completo, con todo y manchas, salpicones de salsa y residuos del pastelote de las prerrogativas que se comen mes con mes.
El conflicto llega en un momento delicado para el partido naranja, que de cara al 2027 busca venderse como una opción fresca, distinta y alejada de los vicios de siempre. Pero, con estas escenas, más que movimiento ciudadano, por ratos parece movimiento de sillas, de egos y de espacios por repartir.
Mientras otras fuerzas políticas ya caminan territorio, afinan estructura y miden fuerzas rumbo a la siguiente elección, en MC Veracruz la bronca interna exhibe que no todo es juventud, tenis fosfo fosfo y discurso moderno. También hay colmillo, reparto, inconformes y uno que otra patada bajo la mesa.
Hasta ahora, ni la dirigencia estatal ni la nacional, encabezada por Jorge Álvarez Máynez, han fijado una postura amplia sobre el tamaño del raspón político que deja este episodio. El silencio, sin embargo, también dice: cuando nadie quiere hablar, suele ser porque todos tienen algo que cuidar.
La pregunta de fondo es si Movimiento Ciudadano podrá ordenar la casa antes de salir a pedir la confianza del electorado en 2027. Porque una cosa es presumir que son la alternativa a los partidos tradicionales, y otra muy distinta es terminar repitiendo el mismo viejo baile: pleito por curules, grillas internas y la naranja partida en gajos.