CALDERÓN POR LOS SUELOS… TAMBIÉN SU ESTATUA
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INFORMACIÓN | Revista el Tlacuilo / 2026-03-14

Redacción. - El 25 de julio del año pasado, un árbol hizo lo que muchos mexicanos habrían querido concretar desde hace tiempo: caerle encima a la estatua del expresidente Felipe Calderón Hinojosa, derribarla de su pedestal y dejarla tendida en el suelo.

Entonces se dijo que la pieza sería retirada para su restauración, pero han pasado los meses y la escultura reapareció prácticamente en el mismo estado, como si nunca hubiera sido levantada del suelo.

La figura está —o estaba— en la Calzada de los Presidentes, dentro de la ex residencia oficial de Los Pinos, donde acompañaba al resto de los ex mandatarios del país. Ahí todos tienen su respectiva estatua, con la honrosa excepción de Ernesto Zedillo.

Por eso sorprende que no se haya desatado una tormenta selectiva de árboles que, en un arranque de justicia vegetal, hiciera el favor de tumbar también a personajes de la talla de Díaz Ordaz, Vicente Fox, Salinas de Gortari, López Portillo, Echeverría y varios más que tampoco salieron precisamente limpios del juicio popular.

En su momento, la estatua de Calderón costó medio millón de pesos, una cifra que, con un cálculo moderado ajustado por inflación, hoy rondaría casi el millón. Y, sin embargo, no existe todavía un proyecto claro para devolverla a su sitio.

La pieza de bronce presenta daños visibles tras la caída; el más notorio, una abertura a la altura del tobillo. La explicación oficial raya en lo insólito: no la han recolocado porque la aseguradora del complejo exige garantías de que no le volverá a caer encima otro árbol. El argumento podrá ser simple, pero hasta ahora ha resultado eficaz para mantener a Calderón en el suelo, entre lodo, ramas secas y una postal que acaso muchos considerarían más simbólica que accidental.