VICENTE AGUILAR UTILIZA A MILITANTES COMO PORROS Y REVIENTA EL CONGRESO LOCAL DEL PT
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Vicente Aguilar va de salida. Cántenle Las Golondrinas…

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INFORMACIÓN | Revista el Tlacuilo / 2026-03-08

Xalapa, Ver., 07 de marzo de 2026 | Redacción Revista El Tlacuilo. - Como charro de la vieja época postrevolucionaria, de esos que creen que el rancho sigue siendo suyo, el petista Vicente Aguilar aplicó la clásica de: “mía o de nadie” y mandó a su gente a reventar el Congreso Estatal Extraordinario del PT celebrado en Xalapa.

Como porros… o mastines —con perdón de los caninos—, los vicentistas invadieron el templete para corear el nombre de Vicente, como si se tratara de Vicente Fernández, pero en versión de mitin venido a menos y en abierta oposición al proceso que acababa de desarrollarse ante la vista de todos.

En medio del bochornoso espectáculo, dos mujeres arrebataron las actas de votación a una integrante de la mesa, las rompieron y las lanzaron por los aires, como si destruyendo el papel pudieran también desaparecer la realidad.

¿El fondo del asunto? No dejaron pasar la planilla de unidad con la que resultaron ganadores el diputado federal Adrián González Naveda y la diputada local Elizabeth Morales, dos figuras que, políticamente hablando, rebasan por mucho las capacidades de don Vicente.

Ante el zafarrancho, se determinó que será la dirigencia nacional la que defina si valida o no la votación.

El portazo en el auditorio de la Sección 32 del SNTE deja precedente, sí, pero no por la fuerza del grupo del sexagenario personaje, sino por el evidente declive de su viejo estilo autoritario. Porque cuando un liderazgo necesita porras, gritos y arrebatos para sostenerse, en realidad ya empezó a caerse.

Y es que desde el altiplano ya se tomó una decisión que le pega justo en el centro de mando: quitarle el control absoluto del partido mediante el nombramiento de coordinadores de zona, lo que fragmentaría el poder y las decisiones que hasta ahora Aguilar había ejercido como dueño, patrón y, si se dejaban, hasta notario del PT en Veracruz.

El reventón tuvo una intención clara: impedir que se nombrara a los nuevos liderazgos estatales que coordinarán la elección de diputaciones del próximo año en Veracruz y que, de paso, sirvan como contrapeso al “remate” de candidaturas y sus dividendos al que Vicente Aguilar estaba tan mal acostumbrado.

Cuando su gente vio venir la derrota —290 votos a favor de un nuevo grupo contra 170 del bloque aguilarista— decidió hacer lo único que suele hacer quien ya no convence: patear el tablero.

Vicente Aguilar va de salida. Cántenle Las Golondrinas… o los zopilotes, según corresponda.