| ¡YA JUBILEN A DONALD TRUMP! |
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2026-08-04 |
| Un año y siete meses han transcurrido desde que Donald Trump asumió nuevamente la presidencia de Estados Unidos. Su mandato concluirá el 20 de enero de 2029 a las 12 horas, pero su administración ya se distingue por un discurso confrontativo que, en más de una ocasión, ha ido acompañado de decisiones concretas. En su lista de agravios, México ocupa un lugar permanente: un día sí y el otro también. Y no se trata únicamente de ataques contra el gobierno de Claudia Sheinbaum; declaraciones como afirmar que "México no es amigo" de Estados Unidos o insistir en cambiar el nombre del Golfo evidencian una estrategia de confrontación que alcanza al país entero. Lo preocupante es que todavía le restan casi dos años y medio al frente de la Casa Blanca. Todo indica que continuará responsabilizando a México de problemas cuya raíz también se encuentra dentro de Estados Unidos, particularmente el enorme mercado interno de consumo de drogas, donde los distribuidores locales operan con una libertad que pocas veces forma parte de su discurso. Las abuelas decían: "piensa mal y acertarás". Y lo que muchos terminan pensando es que a Trump no le interesa erradicar el narcotráfico, sino reconfigurar quién controla ese negocio multimillonario. Si quienes hoy dominan la venta al consumidor ya están identificados, la sospecha es que la disputa real apunta al control de la producción y de las rutas del trasiego. Esa es una interpretación política, polémica desde luego, pero que encuentra eco cada vez que el presidente estadounidense vuelve a convertir a México en el blanco predilecto de sus ataques. |