AGENTES DE EU EN CHIHUAHUA: CUANDO LA “COOPERACIÓN” SE PARECE DEMASIADO A LA INTROMISIÓN

2026-04-25
La muerte de dos agentes estadounidenses en Chihuahua no solo abrió una investigación: abrió una pregunta incómoda para la relación entre México y Estados Unidos. ¿Qué hacían agentes de una potencia extranjera en territorio mexicano, en una zona de seguridad sensible, sin autorización formal para operar?

De acuerdo con la información confirmada por el Gobierno de México, ninguno de los dos agentes contaba con acreditación para participar en operativos dentro del país. Uno habría ingresado con pasaporte diplomático y el otro como turista. Es decir: no llegaron como elementos autorizados para actuar en campo, pero terminaron involucrados en hechos relacionados con tareas de seguridad.

Porque una cosa es la cooperación bilateral contra el crimen organizado, el intercambio de inteligencia o la colaboración institucional entre gobiernos. Y otra muy distinta es que agentes extranjeros se muevan en México como si el territorio nacional fuera una extensión operativa de Washington.

El caso obliga a preguntar quién les abrió la puerta, quién los dejó entrar hasta esa zona, quién sabía de su presencia y por qué el Gobierno mexicano no fue informado de manera clara. Si Estados Unidos actuó sin avisar, el problema es grave. Si avisó a alguien por debajo de la mesa, también. En cualquiera de los dos escenarios, México queda frente a una operación opaca que huele más a intromisión que a cooperación.