GABRIEL DEANTES YA NO LE PUDO SACAR LA VUELTA A LA JUSTICIA
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INFORMACIÓN | Revista el Tlacuilo / 2026-04-19

Redacción.- A Gabriel Deantes Ramos, exfuncionario del duartismo y primo del famoso Cisne Silva Ramos, ya se le acabaron los recursos, las maromas legales y el cuento de que todo cuadraba. La justicia federal le cerró de manera definitiva la puerta al negarle el amparo, dejando firme la sentencia condenatoria por enriquecimiento ilícito.

El fallo del Primer Tribunal Colegiado en Materia Penal, resuelto el 6 de febrero de 2026, confirmó la pena que ya le habían impuesto desde junio de 2023. En pocas palabras: el exservidor público no pudo explicar de manera convincente cómo sus bienes y cuentas crecieron tanto mientras despachaba en el gobierno de Javier Duarte, donde pasó por la SEV, Sefiplan y la Secretaría del Trabajo.

Los peritajes contables no hallaron morralla precisamente: detectaron cerca de 40 millones de pesos en cuentas declaradas con incrementos que no cuadraban con sus ingresos, además de otros 8 millones 867 mil 852 pesos en una cuenta que ni siquiera había reportado. Como si fuera poco, también le encontraron una camioneta Mazda 2012 fuera de sus declaraciones patrimoniales. O sea, no sólo había lana de más, también había olvidos bastante convenientes.

La defensa trató de sacar del sombrero la explicación de 14 pagarés supuestamente ligados a su padre, pero los expertos concluyeron que no había certeza legal sobre esos ingresos. Traducido al español de la calle: quisieron componer el hoyo con papelitos, pero no les alcanzó.

Por eso, Deantes Ramos fue sentenciado a seis años y seis meses de prisión, además de cien días de multa y la obligación de reparar el daño por el monto del enriquecimiento que no pudo justificar. Y como la pena rebasa los cinco años, no hay beneficio legal que lo saque antes: tendrá que cumplirla completa en prisión.

Así que esta vez no hubo escapatoria, ni padrinos, ni cuentas alegres que alcanzaran para borrar años de excesos. Porque no es lo mismo la barca de oro que… cuando ya te cayó la voladora.

De los otros dos mosqueteros, el Chileno y el Flaco, al igual que de la Camelia: “Nunca más se supo nada”.