AUTORIDADES “CHAMAQUEAN” A VECINOS DE LAS ÁNIMAS; ENTRE LIMPIEZAS, PROMESAS Y UN LÍDER QUE SE HACE COMO TÍO LOLO
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OPINIÓN | Revista el Tlacuilo / 2026-10-31

Redacción.- En Xalapa abundan los problemas que nadie resuelve, pero también los personajes que encuentran en ellos una magnífica oportunidad para salir en la fotografía. Un ejemplo es el ingeniero Jorge Luis Portillo Lara, quien, de manera oportunista, se presenta como presidente de la Asociación de Lagos y Parques de Las Ánimas y que, entre declaraciones, reuniones y anuncios, lleva tiempo hablando del rescate de estos cuerpos de agua sin que se haya conseguido resolver el problema de fondo.

Según sus declaraciones, desde principios de este año se conformó un grupo interdisciplinario, después de una reunión con la alcaldesa Daniela Griego Ceballos en Palacio Municipal, para investigar las causas de la contaminación y establecer medidas correctivas. El detalle es que ese mismo personaje había anunciado anteriormente trabajos de rescate y, desde mucho antes, ya hablaba públicamente de las posibles causas del desastre ambiental.

Y aquí viene lo interesante: desde marzo de 2025, Portillo Lara explicaba que el drenaje sanitario podía descargar aguas residuales hacia el colector pluvial y, de ahí, directamente a los lagos de Las Ánimas. Es decir, no estamos precisamente ante un misterio digno de Sherlock Holmes.

En febrero de este año también reconoció la presencia de contaminación fecal y advirtió que las limpiezas superficiales no eran suficientes para solucionar el problema. Dicho en cristiano: hay materia fecal en el agua y, por mucho que retiren plantas, basura y sedimentos, la contaminación regresará mientras continúen las descargas.

Pero ahora resulta que todavía hay que estudiar de dónde viene el problema. ¡Vaya descubrimiento! Portillo Lara parece hacerse como Tío Lolo: explica las posibles causas cuando le preguntan por ellas, pero vuelve a plantear su investigación como si se tratara de un asunto recién descubierto.

Lo verdaderamente preocupante es que existen antecedentes públicos sobre la posible mezcla de aguas negras con la red pluvial. A ello se suman denuncias vecinales sobre residuos y grasas en el drenaje pluvial provenientes de actividades comerciales en la zona de Araucarias, señalamientos que también deberían investigarse para determinar si existen descargas irregulares.

Porque el problema no se resuelve sacando toneladas de vegetación acuática, desazolvando de vez en cuando ni organizando reuniones para anunciar nuevas reuniones. Mientras no se identifiquen y corrijan las conexiones defectuosas, los colectores colapsados y las descargas contaminantes, cualquier limpieza será apenas un maquillaje ambiental.

Por cierto, un reporte reciente señala que ya se retiraron alrededor de 700 metros cúbicos de vegetación acuática y que existen tuberías sanitarias con aproximadamente 40 años de antigüedad, algunas de ellas con tramos colapsados. Así que resulta todavía más necesario conocer cuándo comenzarán las reparaciones hidráulicas y cuánto costarán.

La alcaldesa Daniela Griego y la Comisión Municipal de Agua y Saneamiento deberían presentar un diagnóstico técnico público, identificar los puntos de descarga, establecer responsables, presupuesto y fechas de intervención. Los vecinos tienen derecho a conocer los resultados de los análisis de calidad del agua y los avances reales del saneamiento, no solamente a enterarse de cuántas toneladas de lirio se retiraron esta semana.

Y a quienes se presentan como representantes ciudadanos habría que exigirles exactamente lo mismo: resultados, transparencia y una posición crítica frente a las autoridades, porque representar a los vecinos no significa convertirse en vocero de las buenas intenciones del Ayuntamiento.

En Las Ánimas no faltan diagnósticos, fotografías ni declaraciones. Lo que falta es cerrar la llave de la contaminación.