UN GRAN NÚMERO DE ASPIRANTES CONVOCADOS AL SEGUNDO EXAMEN DE LA UNAM MEJOR YA NI SE PRESENTAN
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INFORMACIÓN | Revista el Tlacuilo / 2026-08-15
Redacción. - La UNAM quiso modernizar su examen de admisión llevándolo a internet, pero el experimento terminó convertido en un dolor de cabeza: resultados atípicos, sospechas de trampas, posibles apoyos externos y uso indebido de Inteligencia Artificial obligaron a la máxima casa de estudios a aplicar un segundo filtro.
El llamado “Examen de Control Presencial” fue dispuesto después de que la Universidad detectara anomalías estadísticas en los resultados de su primer examen de ingreso completamente en línea. La situación llegó al grado de que alrededor del 2 por ciento de las pruebas —más de 3 mil— fueron inicialmente canceladas por conductas contrarias a la convocatoria.
Pero el problema resultó mucho mayor. De los 158 mil 712 jóvenes que presentaron el examen de admisión, 58 mil 783 fueron convocados posteriormente al examen de control; es decir, más de la tercera parte de los aspirantes originales quedó dentro del universo que la UNAM decidió volver a evaluar.
Eso no significa que los 58 mil hayan hecho trampa. La propia Universidad reconoció que entre ellos existen jóvenes que obtuvieron legítimamente sus resultados. El criterio para convocarlos fue haber alcanzado un puntaje igual o superior al mínimo de ingreso registrado para su carrera entre 2021 y 2026… ¡Que locura!
Y ahí comenzó un segundo fenómeno: muchos de los convocados simplemente están optando por no presentarse.
En las primeras aplicaciones realizadas fuera de la Ciudad de México se registró un fuerte ausentismo. Pero de acuerdo con las cifras reportadas por la UNAM León y Oaxaca fueron las sedes con mayor ausencia: 4 mil 697 aspirantes contemplados acudieron solamente 2 mil 611, mientras que 2 mil 86 no se presentaron. Es decir, en esas sedes faltó alrededor del 44 por ciento.
La ironía es inevitable: la Universidad utilizó tecnología para facilitar y modernizar su proceso de admisión, pero terminó regresando al viejo y confiable método de sentar al aspirante frente a una computadora… con vigilantes alrededor y sin conexión a internet.
El episodio deja además una pregunta incómoda. Si hubo quienes utilizaron herramientas externas para conseguir resultados extraordinariamente altos, ¿cuántos pudieron haber recurrido a los mismos métodos con mayor discreción, buscando solamente los aciertos suficientes para ingresar sin despertar sospechas estadísticas? Eso difícilmente podrá saberse.
Lo que sí sabemos es que el primer examen reunió a 158 mil 712 aspirantes, produjo resultados suficientemente anómalos como para detener el proceso de inscripción y terminó provocando que decenas de miles fueran llamados nuevamente a demostrar sus conocimientos.
Moraleja: en tiempos de Inteligencia Artificial, los exámenes virtuales de alto impacto necesitan controles mucho más robustos. Porque cuando desde casa están en juego solamente unas décimas, quizá funcione; pero cuando está de por medio uno de los codiciados lugares de la UNAM, confiar demasiado en la pantalla puede resultar bastante ingenuo. Por cierto, la Universidad Veracruzana todavía mantiene un examen de admisión desde casa.