“LA CEAPP NO SIRVE DE NADA” … ¡POR PRIMERA VEZ COINCIDIMOS CON HUERTA!
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INFORMACIÓN | Revista el Tlacuilo / 2026-06-14

Redacción.- Dicen que hasta los relojes descompuestos dan bien la hora dos veces al día, y por primera vez en la historia —aunque usted no lo crea— coincidimos con Manuel Huerta, quien hace unos días soltó una frase que retumbó en el gremio periodístico: “la CEAPP no sirve de nada”.

Y aunque pocas veces estamos del mismo lado del análisis político, en este punto hay una realidad que no se puede esconder bajo comunicados bonitos: la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas (CEAPP) atraviesa desde hace años una crisis de credibilidad.

El asesinato del comunicador en Poza Rica, nuevamente abrió la discusión sobre los alcances reales de los mecanismos de protección, pues de nada sirve tener carpetas, protocolos y oficios perfectamente archivados si al final quienes ejercen el periodismo siguen enfrentando riesgos en la calle.

Se dijo lo mismo que nosotros —humildes campesinos de la opinión pública— hemos señalado desde hace tiempo: que el Congreso revise a profundidad si Veracruz necesita mantener un organismo autónomo que, en la práctica, termina duplicando tareas con otras áreas institucionales y cuyos resultados no siempre corresponden con los recursos invertidos.

Porque hay un detalle nada menor: este “elefante blanco” (hablamos de la CEAPP, no de Huerta en esta ocasión) funciona con dinero público. Para este 2026 cuenta tuvo un presupuesto superior a los 24 millones de pesos, es decir, un gasto promedio de más de 2 millones mensuales.

La pregunta incómoda es inevitable: ¿ese dinero realmente llega a la protección, capacitación y fortalecimiento de periodistas o se consume principalmente en mantener su estructura burocrática?

La CEAPP nació en 2012 con la supuesta intención de ser un organismo pionero en el país para proteger a periodistas veracruzanos, en una época marcada por la violencia contra comunicadores. La idea era buena, necesaria incluso; el problema es que nació contaminada bajo la sospecha de que solamente era para lavarle la cara a Duarte, y con los años muchos integrantes del gremio consideran que se ha alejado aún más de quienes debería defender.

Hoy sus posicionamientos parecen quedar más en papel que en resultados. Comunicados van, comunicados vienen, llamados enérgicos por aquí y exigencias por allá, pero la realidad sigue golpeando más fuerte que cualquier boletín y su presencia tiene la misma fragilidad que el papel que utilizan para sus supuestas defensas.

Por desgracia, la CEAPP está reducida a una oficina con nómina excesiva para dar chamba a los cuates de los directivos, para eso sí funciona muy bien.