LOS VERACRUZANOS TENDRÁN QUE ALIMENTAR A DOS NUEVOS PARTIDOS POLÍTICOS
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INFORMACIÓN | Revista el Tlacuilo / 2026-05-23
Redacción.- Veracruz podría tener dos nuevos partidos políticos locales rumbo a las elecciones de 2027. Este viernes, la Comisión Permanente de Prerrogativas y Partidos Políticos del OPLE validó la procedencia de las solicitudes presentadas por Bienestar y Justicia Social A.C. y Asociación Veracruzana Antipopulismo A.C., dos nuevas criaturas de la democracia local que, si el Consejo General les da el visto bueno, pronto estarán listas para estrenarse en la boleta… y en el presupuesto.
Y no crea usted que todo es mala noticia. De las once asociaciones que levantaron la mano para convertirse en partido político, solo dos pasaron el filtro. Algo es algo: Veracruz pudo haber terminado con una camada completa de entes partidistas nuevos, todos formados, por supuesto, para “servir al pueblo”, aunque generalmente el pueblo termina sirviéndoles la manutención.
Si todo les sigue saliendo bien, podrán competir en el proceso electoral 2026-2027, cuando se renovará el Congreso del Estado. La pregunta obligada es: ¿con qué cuadros políticos van a hacerlo? Pues con la receta de siempre: cachar aspirantes que quedaron fuera de otros partidos, rescatar resentidos con estructura, sumar liderazgos de temporada y, desde luego, abrirle la puerta a uno que otro millonario iluminado dispuesto a financiar su sueño electoral. En cristiano: el que quiera ser candidato tendrá que llegar a Belén cantando, con incienso, mirra y de preferencia chequera.
Aclaramos, antes de que alguien se persigne: no estamos afirmando que eso vaya a ocurrir. Solo estamos hablando al tanteo, desde la experiencia que ha dejado la política veracruzana, donde los partidos locales suelen nacer con discurso ciudadano, crecer con dinero público y morir cuando ya no alcanzan para repartir plurinominales.
La historia no ayuda mucho al optimismo. En Veracruz, los partidos locales rara vez han sido semilleros de ideas, causas o liderazgos frescos. Más bien han funcionado como franquicias electorales de temporada: sirven para negociar, para dividir votos, para vender caro el respaldo y, con algo de suerte, para colocar a sus dueños o patrocinadores en alguna posición cómoda o plurinominal.
Así que prepárese el respetable público: si el Consejo General del OPLE les da luz verde, los veracruzanos tendrán dos nuevos partidos que alimentar. Porque en esta tierra podrán faltar los servicios básicos, pero nunca faltará alguien dispuesto a fundar un partido político en nombre del pueblo… y con cargo al erario.