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INFORMACIÓN | Revista el Tlacuilo / 2026-02-26
Redacción.– En tiempos dominados por pantallas, aplicaciones y entretenimiento inmediato, una de las marcas más influyentes del planeta vuelve la mirada a un objeto tan sencillo como poderoso: el cuaderno infantil. McDonald's anunció que su Cajita Feliz incluirá una colección de cuadernos interactivos inspirados en El Chavo del 8, una decisión que, más allá de la nostalgia, pone sobre la mesa la vigencia de los materiales impresos como herramientas formativas, lúdicas y culturales.
Lejos de apostar por figuras de plástico de consumo fugaz, la cadena optó por cuadernos con actividades, ilustraciones y relatos que invitan a leer, escribir, dibujar y resolver. El mensaje es claro: los cuadernos siguen siendo un espacio de imaginación, aprendizaje y vínculo familiar. No pasan de moda porque nunca se fueron; simplemente estaban presentes, esperando que alguien con alcance global los volviera a colocar en el centro de la conversación.
La elección del universo de El Chavo del 8 no es casual. Creado por Roberto Gómez Bolaños, el programa es uno de los referentes culturales más sólidos de América Latina, con décadas de vigencia, retransmisiones constantes y una conexión emocional que cruza generaciones y fronteras. Sus personajes forman parte del imaginario colectivo y, en este contexto, se convierten en aliados naturales para acercar a niñas y niños a la lectura y a la creatividad. Cumplirán además una función social al acercar a los niños con sus padres y abuelos, reforzando una de las caras que siempre están presentes en los cuadernos interactivos.
Que una empresa multinacional apueste por cuadernos infantiles y no por juguetes desechables es también un guiño a padres, madres y educadores: aprender jugando sigue siendo una fórmula efectiva. El cuaderno no compite con la tecnología, la complementa. Es pausa, concentración y juego tangible en un mundo acelerado.
Sin querer queriendo, McDonald’s reactiva un objeto que siempre ha estado ahí, recordando que las hojas, los colores y las actividades impresas siguen teniendo un lugar central en la formación infantil. Y si ese regreso viene acompañado de uno de los personajes más emblemáticos de la cultura latina, el impacto no es menor: es memoria, identidad y futuro compartiendo la misma mesa.
Los 10 libros de cuentos y actividades interactivas con las versiones animadas de los personajes de El Chavo del 8 llegarán a todas las sucursales nacionales en los próximos días.