SUPER BOWL LX, HALCONES MARINOS VS PATRIOTAS: EXPERIENCIA CONTRA RESILIENCIA EN SANTA CLARA
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Seattle Seahawks y New England Patriots reeditan la historia desde trincheras opuestas
Revista el Tlacuilo
INFORMACIÓN | Revista el Tlacuilo / 2026-01-25
Redacción.- El Super Bowl LX de la NFL ha quedado definido. Será el próximo 8 de febrero de 2026, en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, cuando los Seattle Seahawks, campeones de la Conferencia Nacional, se medirán a los New England Patriots, monarcas de la Conferencia Americana, en un duelo que mezcla presente competitivo y memoria histórica de la liga.
Ambas finales de conferencia se resolvieron al límite, con contextos muy distintos pero una constante: la presión extrema sacó a flote aciertos, errores y carácter.
New England Patriots llega al Super Bowl tras vencer 10-7 a los Broncos de Denver en un partido condicionado por una intensa nevada. El clima fue protagonista, pero también lo fue una decisión que ya genera debate: en cuarta oportunidad y con la posibilidad sumar puntos, el entrenador en jefe de Denver, el gran Sean Payton, optó por jugarse el touchdown en lugar de asegurar tres puntos con una patada, en el momento en que el clima aún lo permitía. La jugada fallida terminó siendo la diferencia. Los Patriots, fieles a su identidad histórica, ganaron un partido incómodo, defensivo y de desgaste.
En la temporada, New England no ha sido el equipo más espectacular, pero sí uno de los más disciplinados. Su defensa ha sido el pilar, capaz de adaptarse a cualquier circunstancia, mientras que su ofensiva ha sabido administrar ventajas mínimas. Esta fórmula remite inevitablemente a la era dorada del equipo: finales cerrados, control del ritmo y una obsesión casi clínica por reducir errores.
Históricamente, los Patriots son sinónimo de Super Bowl. Con múltiples apariciones y títulos que marcaron época, saben exactamente cómo manejar la semana previa, la presión mediática y los momentos críticos del juego grande. Esa experiencia pesa, incluso cuando los protagonistas ya no son los mismos.
Del otro lado, Seattle Seahawks avanzó tras un duelo vibrante ante los Carneros de Los Ángeles, decidido hasta el último segundo con marcador de 31-27. Fue el partido más emotivo del día, una batalla ofensiva que contrastó con la final de la AFC. Seattle mostró carácter, explosividad y una capacidad notable para responder en momentos límite.
Durante esta temporada, los Seahawks han construido su camino desde la resiliencia. No siempre dominaron, pero aprendieron a sobrevivir. Su ofensiva ha sido dinámica, capaz de cambiar el ritmo del partido en cuestión de segundos, mientras que su defensa, aunque no perfecta, ha sabido aparecer cuando más se le necesita.
En la historia del Super Bowl, Seattle carga con una narrativa particular: la del equipo que conoce la gloria máxima, pero también el error de los más recordado en la línea de gol. Esa herida histórica ha moldeado su identidad moderna. Hoy, los Seahawks llegan con una mentalidad distinta, menos ingenua y más pragmática, conscientes de que en febrero cada decisión define legados.
El Super Bowl LX se perfila como un choque de estilos y memorias: la precisión y el colmillo histórico de New England frente a la intensidad, el atrevimiento y la urgencia de Seattle. No promete ser un festival de puntos, pero sí un duelo de alta tensión, donde cada serie ofensiva y cada decisión en la banda pueden inclinar la balanza.
Santa Clara será el escenario de un Super Bowl que no se entenderá solo desde la temporada 2025, sino desde décadas de historia acumulada. En la NFL, pocas cosas pesan tanto como saber llegar… y saber ganar.