NUEVE AÑOS DE FISCAL, SIEMPRE FUE UNA ABERRACIÓN | Mi Humilde Opinión | El Tlacuilo
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OPINIÓN | Revista el Tlacuilo / 2024-11-30

28 de noviembre 2024 (El Tlacuilo).- Dos absurdos se establecieron en Veracruz durante pasadas Legislaturas, uno de ellos es la reelección de los diputados, en donde hemos visto que _en su mayoría_ los que menos hacen y menos valía política tienen son los que se quedan a calentar la curul durante tres periodos más, botón de muestra es el hijo del papá, Bingen Rementería, que succionó de la ubre del Congreso hasta que ya no le fue posible quedarse haciendo solamente las dos cosas que llevó a cabo durante nueve años, “Nada y una ch*g*d*!”.

La otra aberración es aún más delicada, establecer un periodo de nueve años para los Fiscales de Veracruz; es decir, el titular de la Fiscalía se quedaría después del cambio de Gobernador durante casi todo el sexenio ¡es risible y ninguno lo ha logrado!

Esa fórmula fue inventada por Javier Duarte con la intención que el Fiscal que dejaba no le permitiera que el Yunes que ganara los correteara, pero no contó con qué a quien impuso en la Fiscalía tuviera el corazón de gallina y saliera corriendo dejando el “changarro” tirado.

Fue la sexagésima tercera Legislatura (LXIII) del Honorable Congreso del estado, quien designó al primer Fiscal de nueve años, se trató de Luis Ángel Bravo Contreras, lo hizo mediante el decreto 554; publicado en la Gaceta del estado el 30 de enero de 2015. Entre algunos destacados diputados que integraron esa Legislatura estuvieron Alfredo Gándara Andrade, Adolfo Jesús Ramírez Arana y Antonino Baxzi Mata.

La historia ya la conocemos, renunció al cargo bajo la promesa de parte de Yunes viejo de que “se la perdonarían”, pero no, se fue directito a Pacho Viejo.

La sexagésima cuarta Legislatura (LXIV) nombró con 38 votos a favor al segundo Fiscal que creyó en la utopía de que se quedaría nueve años, se trató de Jorge Winckler Ortiz, personaje de triste recuerdo, su fotografía arrodillado tomándole fotos al entonces gobernador lo describen de cuerpo completo.

Winckler intentó por órdenes de su patrón sostenerse en el cargo después del minigobierno; pero la Diputación Permanente de la sexagésima quinta Legislatura (LXV) le pegó un “Albazo”; acordó separarlo “temporalmente” de su cargo y designar por mayoría a Verónica Hernández Giadáns como encargada de despacho de la Fiscalía General del Estado (FGE); llevándonos a esa icónica imagen de la Fiscalía rodeada de elementos de Seguridad Pública y abriéndole paso a Giadans del brazo de Juan Javier Gómez Cazarín.

Winckler al igual que Bravo Contreras también se fue a la cárcel, solo que al Fiscal yunista le fue peor que al duartista.

Ahora, el diputado Diego Castañeda Aburto presentó ante la sexagésima séptima Legislatura (LXVII) un trascendental documento que busca corregir la aberración de los nueve años en la Fiscalía; la iniciativa de decreto contempla bajar de nueve a cuatro años el periodo en el cargo de Fiscal; además de la obligación por parte del titular de someterse a evaluaciones de desempeño para conservar el cargo.

Desde este espacio siempre hemos señalado que la figura de una Fiscalía “autónoma” (de nombre) no cuadra con las necesidades de justicia de los ciudadanos ni con las condiciones políticas reales, menos aun cuándo el que se queda es carnal de los que se fueron; el periodo de funciones se puede corregir gracias a esta iniciativa; hay algunos trajes de héroe colgados en el armario del Congreso, y los diputados pueden ponérselos votando a favor de esta propuesta… ¡Es cuánto Jacobo!