FRACASÓ LA MARCHA DE LA MAREA ROSA, HASTA XÓCHITL LES HIZO EL FUCHI
OPINIÓN | Revista el Tlacuilo: / Revista el Tlacuilo
Exigen que no haya muchos diputados federales de Morena.

Revista el Tlacuilo
OPINIÓN | Revista el Tlacuilo / 2024-08-11

11 de agosto, Xalapa, Ver. (Redacción).- “No es lo mismo los tres mosqueteros que 20 años después”. Un puñado de manifestantes acudieron el día de hoy en Xalapa enfrente de las oficinas del INE para exigir que se frene lo que consideran una sobrerrepresentación por parte de Morena en el Congreso federal.

Lo mismo sucedió en el altiplano, ante la escasa asistencia la Marea Rosa en la ciudad de México tan solo fue una “olita rosa pastel”, sin fuerza ni cohesión. Alguien con ingenio y mala voluntad escribió en redes:

“Que den las gracias los de la #MareaRosa de que no les abrieron la explanada del INE para no parecer chícharo en lata. Si Belaunzarán abrió el discurso, ya se dijo todo. Parece que nos les fue muy bien”.

Alguien más posteó:

“Hay más gente en el puesto de barbacoa de mi barrio, que en la concentración contra la supuesta sobrerrepresentación afuera del #INE. La #MareaRosa ha muerto”.

Dicen que al nopal solamente lo van a ver cuándo tiene tunas, así que el momento utilitario de la Marea Rosa terminó por ahora; ya no tiene tunas que le corten y puedan transformarse en votos rumbo a una victoria que les hubiera redituado su inversión económica a los “mecenas” de las marchas de las pasadas campañas al mil, dos mil o al millón por ciento de ganancias.

A los pobres hombres y mujeres de la Marea los abandonó hasta Xóchitl Gálvez, que argumentó que no asistió porque “no quiere que se mal interprete” (pausa para carcajearse) ¡Hágame el refabrón cavor! Eso no le importó en absoluto cuándo los encabezó y fue la oradora en su marcha durante la campaña; que no se haga la que la virgen le habla, sencillamente ahora se trataría de que ella aportara dinero y recursos, no de que le pusieran todo en charola de plata.

No coincidimos con quien dice que la Marea “Chafa” está muerta, solamente está catatónica, como cualquier tlacuache asustado, pero en el próximo proceso electoral la van a resucitar; ya lño verá usted ¡Ah, México, y su política folclórica!