
Revista el Tlacuilo
INFORMACIÓN | Revista el Tlacuilo / 2026-07-19
Redacción. - La presidenta de México no fue a la final del Mundial solamente a ocupar una silla. Claudia Sheinbaum apareció en primera fila, instalada en el palco de honor del MetLife Stadium de Nueva Jersey, rodeada de mandatarios, integrantes de la realeza española, directivos de la FIFA y otras personalidades invitadas al evento deportivo más importante del planeta.
Después bajó a la cancha, saludó a figuras como Lamine Yamal y Lionel Messi, convivió con los protagonistas de la final y participó en la ceremonia de premiación de España y Argentina. Además, fue la única mujer entre las autoridades que ocuparon el palco principal durante la entrega de medallas y trofeos.
El momento estelar llegó cuando le correspondió entregar el Balón de Oro del Mundial a Rodri Hernández, distinguido como el mejor futbolista del torneo, una de las imágenes que dieron la vuelta al mundo durante la transmisión oficial de la FIFA.
Su presencia tampoco pasó desapercibida por el contexto político. Sheinbaum acudió al encuentro tras aceptar la invitación del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por lo que la final terminó convirtiéndose no sólo en un espectáculo deportivo, sino también en un escenario de alto simbolismo diplomático.
La mandataria mexicana pisó la cancha, apareció en la fotografía principal de la ceremonia, ganó visibilidad internacional y ocupó un lugar central en la clausura del campeonato que, durante casi un mes, concentró la atención de miles de millones de espectadores alrededor del mundo.
No metió ningún gol con los pies, pero en términos de imagen, protocolo y proyección internacional, la presidenta salió de la final con varios golazos en la bolsa.