¿NI LA ROSA DE GUADALUPE SE SALVA DE LA CORRUPCIÓN? CAMBIO EN LA BASÍLICA
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INFORMACIÓN | Revista el Tlacuilo / 2026-07-13

Redacción.- Ni el recinto religioso más importante del país escapa a las sospechas. En medio de versiones sobre disputas internas relacionadas con el manejo de los donativos que recibe la Basílica de Guadalupe, el arzobispo primado de México, Carlos Aguiar Retes, designó al sacerdote Daniel Víctor Villalobos Ortiz como nuevo rector del santuario, en sustitución de monseñor Efraín Hernández Díaz, quien presentó su renuncia al cargo.

De manera oficial, la Arquidiócesis Primada de México explicó que el relevo obedece a un proceso de renovación pastoral y a los preparativos rumbo al Jubileo Guadalupano de 2031, cuando se conmemorarán los 500 años de las apariciones de la Virgen de Guadalupe, de acuerdo con la tradición católica.

Sin embargo, la revista Proceso sostiene que el cambio también ocurre en un contexto de tensiones internas por el control y la administración de los donativos en efectivo y en especie que llegan diariamente al recinto mariano. Dichos recursos son administrados por el Cabildo de la Basílica, integrado por los canónigos y sacerdotes responsables de la atención litúrgica del santuario.

Y es que hablar del dinero que entra a la Basílica no es cualquier cosa. Entre los propios fieles y trabajadores circula desde hace años la conocida versión de que las monedas y billetes que caen en las alcancías descienden por ductos hasta una bóveda, donde posteriormente son recogidos literalmente con palas. Sea mito o realidad, lo cierto es que el flujo económico que genera el principal centro de peregrinación de América Latina es enorme.

Basta hacer un ejercicio sencillo. Tan solo durante las festividades del 12 de diciembre de 2025, alrededor de 13 millones de peregrinos visitaron la Basílica. Si cada uno hubiera depositado únicamente 20 pesos de limosna —una estimación conservadora— el monto alcanzaría aproximadamente 260 millones de pesos en apenas unos días. Y eso sin considerar donativos mayores, aportaciones en especie, venta de artículos religiosos ni los ingresos que se generan durante el resto del año. Definitivamente, no es un negocio menor.

La salida de Hernández Díaz tampoco estuvo exenta de antecedentes. En mayo de 2025 fue separado temporalmente del cargo mientras se realizaban investigaciones canónicas y revisiones administrativas. Meses después fue restituido, luego de que las indagatorias no acreditaran irregularidades en su contra. No obstante, nuevas revisiones y diferencias internas volvieron a colocarlo bajo la lupa durante ese mismo año, hasta que finalmente presentó su renuncia y se concretó el relevo en la rectoría.

Porque una cosa es la explicación oficial y otra muy distinta lo que se comenta en los pasillos del recinto. Al final, cuando hasta el santuario más importante del país termina envuelto en rumores sobre millones de pesos, queda claro que ni la Rosa de Guadalupe parece librarse de las tentaciones terrenales. ¡Amén!