IRÁN DISPARA MEMES CONTRA TRUMP
Internacional: TRUMP / Revista el Tlacuilo
La propaganda digital entra de lleno al conflicto, con videos animados, inteligencia artificial y burlas virales diseñadas para ganar terreno en redes sociales.
Revista el Tlacuilo
/ 2026-04-28
IRÁN DISPARA MEMES CONTRA TRUMP
La propaganda digital entra de lleno al conflicto, con videos animados, inteligencia artificial y burlas virales diseñadas para ganar terreno en redes sociales.
Redacción.- En plena era digital, donde la atención pública se disputa segundo a segundo en una pantalla, Irán ha intensificado una ofensiva propagandística contra Donald Trump mediante memes, videos animados y contenidos generados con inteligencia artificial.
En medio de la confrontación entre Estados Unidos, Israel e Irán, cuentas vinculadas al gobierno iraní y distintas representaciones diplomáticas comenzaron a difundir piezas satíricas adaptadas al lenguaje de internet. Ya no se trata únicamente de comunicados formales o mensajes políticos tradicionales, sino de una estrategia visual pensada para circular rápido, provocar reacción y dominar la conversación digital.
En estos materiales, Trump aparece caricaturizado como figura de Lego, personaje de Toy Story o líder exagerado y errático. Las imágenes buscan ridiculizarlo, pero también conectar con públicos jóvenes acostumbrados a consumir información política a través de memes, videos breves y referencias de cultura popular.
El giro no es menor. La propaganda política, que durante décadas se apoyó en discursos, carteles, cadenas televisivas y comunicados oficiales, ahora se adapta a las reglas de las plataformas digitales. En ese terreno, la velocidad importa tanto como el mensaje; y la burla, cuando se vuelve viral, puede alcanzar más público que una declaración diplomática.
Analistas han descrito esta práctica como “slopaganda”, una mezcla de propaganda masiva, contenido de baja producción aparente, inteligencia artificial y saturación digital. Su objetivo no siempre es convencer con argumentos, sino ocupar espacio, repetir una narrativa y convertir al adversario en objeto de burla permanente.
La estrategia iraní muestra cómo los Estados han comenzado a disputar también el terreno emocional y visual de internet. En lugar de esperar a que los medios tradicionales interpreten los hechos, producen sus propias piezas, las distribuyen desde cuentas oficiales o afines y las empujan hacia audiencias globales con códigos fáciles de entender: humor, exageración, parodia y espectáculo.
La era digital está más vigente que nunca: las batallas ya no solo se narran después de ocurridas, también se fabrican, se editan y se viralizan en tiempo real.