MÉXICO: SHEINBAUM LA MANDATARIA MÁS POPULAR DE LOS PRESIDENTES DEL SIGLO XXI
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Su nivel de aprobación se sostiene en la continuidad de los programas sociales, una narrativa de estabilidad y un arranque de gobierno sin grandes rupturas.

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INFORMACIÓN | Revista el Tlacuilo / 2026-04-05

Redacción.- La presidenta Claudia Sheinbaum se colocó como la mandataria mejor evaluada del siglo XXI en México al alcanzar en febrero de 2026 una aprobación de 69.1 por ciento, de acuerdo con la encuesta MITOFSKY realizada para El Economista.

Al comparar ese nivel de respaldo con el que tuvieron sus antecesores en febrero de su segundo año de gobierno, Sheinbaum aparece por encima de Felipe Calderón, quien registraba 61 por ciento; de Andrés Manuel López Obrador, con 56 por ciento; de Enrique Peña Nieto, con 48 por ciento; y de Vicente Fox, que se ubicaba en 45 por ciento.

Los datos difundidos por MITOFSKY muestran así una ventaja clara de la actual presidenta frente a los anteriores ocupantes del cargo en un momento equivalente de sus administraciones. La firma también reportó que la aprobación presidencial se mantuvo estable durante febrero, en un contexto donde la inseguridad siguió siendo una de las principales preocupaciones ciudadanas.

Con ese porcentaje, Claudia Sheinbaum no sólo conserva un alto nivel de respaldo ciudadano, sino que además fija el registro más alto para un presidente o presidenta mexicana del presente siglo al arrancar su segundo año de gobierno.

En términos políticos, la popularidad de cada mandatario descansó en motores distintos. En el caso de Sheinbaum, su nivel de aprobación se sostiene en la continuidad de los programas sociales, una narrativa de estabilidad y un arranque de gobierno sin grandes rupturas, además de una percepción favorable en rubros como inversión pública y operativos de seguridad recientes.

Calderón, por su parte, logró respaldo en los primeros años con una imagen de firmeza frente al crimen y una estrategia de gobierno que buscó proyectar orden y autoridad.

López Obrador sostuvo su popularidad en su cercanía con amplios sectores populares, el peso de su narrativa anticorrupción y la alta valoración de sus programas sociales entre estudiantes, campesinos y amas de casa.

Peña Nieto todavía conservaba en 2014 parte del impulso del “Pacto por México” y de la venta política de las reformas estructurales, antes del desgaste severo que vendría meses después. En el caso de Fox, su arrastre inicial vino del bono democrático de la alternancia, aunque ya para ese punto resentía decisiones impopulares como el retiro del subsidio eléctrico.

En esas plataformas, Sheinbaum no solamente se posiciona como la presidenta con más aceptación del siglo, sino también como quien sustenta su popularidad en una base más sólida.