
El Tlacuilo
INFORMACIÓN | Revista el Tlacuilo / 2026-03-21
Redacción Revista El Tlacuilo.- La conmemoración del natalicio de Benito Juárez dejó algo más que un acto protocolario: ofreció una imagen políticamente significativa sobre el funcionamiento interno del actual gobierno estatal. En esa escena coincidieron dos figuras que hoy ocupan posiciones estratégicas dentro de la gobernabilidad veracruzana: el secretario de Gobierno, Ricardo Ahued Bardahuil, y el subsecretario José Manuel Pozos Castro.
Más allá del simbolismo propio de la ceremonia, la presencia conjunta de ambos permite leer con mayor claridad la importancia que han adquirido la Secretaría y la Subsecretaría de Gobierno dentro de la administración encabezada por Rocío Nahle García. Se trata de dos áreas sensibles, llamadas no sólo a operar la política interior, sino también a mantener interlocución permanente con actores institucionales, autoridades de distintos órdenes de gobierno y sectores con peso específico en la vida pública del estado.
En ese engranaje, Ricardo Ahued se ha consolidado como una de las piezas centrales del gabinete. Su papel no se limita al despacho de asuntos internos, sino que se proyecta como una figura de equilibrio, operación y resolución en los temas más delicados de la agenda estatal. La naturaleza misma de su encargo lo coloca en el centro de los procesos de interlocución, negociación y conducción política que exige un gobierno en movimiento.
Por su parte, José Manuel Pozos Castro ha asumido una función relevante como operador político y representante institucional de la titular del Ejecutivo. Desde la Subsecretaría de Gobierno, su presencia ha sido constante en tareas de vinculación con el legislativo, autoridades federales, estatales, municipales y asociaciones civiles, así como en encargos específicos que demandan presencia, oficio político y capacidad de representación. En los hechos, ha sido una extensión funcional de la conducción política del gobierno estatal en distintos frentes.
El propio Pozos Castro dejó constancia de esa visión en sus redes sociales al expresar: “Con profundo respeto, y en compañía de mi estimado amigo, el Secretario de Gobierno Ricardo Ahued, conmemoramos el ‘220 Aniversario del Natalicio de Benito Juárez’, símbolo de la República, la legalidad y la dignidad del Estado mexicano.
En este homenaje recordamos que la soberanía se defiende con instituciones firmes, que la libertad se honra con justicia, y que el servicio público solo tiene sentido cuando se pone del lado del pueblo.
Bajo la conducción de nuestra Gobernadora, Rocío Nahle, reafirmamos el compromiso de sostener esos principios en Veracruz: con orden, respeto a la ley y visión de futuro”.
El mensaje no es menor. En él se subraya una línea política que busca transmitir institucionalidad, cohesión interna y respaldo a la conducción de la gobernadora. También deja ver que, en el diseño del gobierno estatal, tanto Ahued como Pozos ocupan espacios de alta responsabilidad en la tarea de dar estabilidad, orden y cauce político a la administración.
Como ocurre con toda figura relevante en el ejercicio del poder, ambos seguirán bajo observación constante. En torno a sus acciones, decisiones y cercanía política no faltarán interpretaciones, especulaciones o lecturas interesadas. Sin embargo, más allá del ruido que suele acompañar a los espacios de poder, lo cierto es que tanto la Secretaría como la Subsecretaría de Gobierno se mantienen hoy como dos ejes fundamentales en la estructura política de Veracruz.