¡FORO BOCA! UN NEGOCIO MÁS QUE SE LE ESCAPA AL YUNISMO: LA ESTOCADA VINO DE UNA MANO “AMIGA”:
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Foro Boca no es un espacio cualquiera. Es uno de los proyectos culturales más emblemáticos del yunismo.
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INFORMACIÓN | Revista el Tlacuilo / 2026-01-20
Redacción.- El retiro de los subsidio sal Foro Boca por parte del Ayuntamiento de Veracruz a nadie extraña, Rosa María Hernández Espejo llegó a cerrar los desvíos de capital económico heredados de los compromisos borrascosos de la administración anterior, que eran puntos de fuga de dinero público.
Se afirma que el Financiamiento para “la cultura”, en realidad iba a parar de forma disfrazada a las manos de Miguel Chiquito, y salpicaba a personajes afines al yunismo como Félix Malpica Jiménez y Miriam Jurado Roca, mismos que perdieron una millonaria suma que desvalijaban de ambas arcas municipales.
Pero la suspensión del subsidio que en realidad sorprende, es el del Ayuntamiento de Boca del Río, pues no es solo una decisión administrativa ni un ajuste presupuestal disfrazado de austeridad. Es, en los hechos, un movimiento político de alto calado que marca un punto de quiebre en la relación de poder que durante años ha definido la vida pública de Boca del Río. Y por eso merece leerse como lo que es: el primer acto abierto de desobediencia de Josefina Gamboa Torales frente a la figura tutelar del Clan del Estero.
Foro Boca no es un espacio cualquiera. Es uno de los proyectos culturales más emblemáticos del yunismo, su narrativa de pretensiosa, es reflejo del control territorial de ese grupo en la zona conurbada Veracruz–Boca del Río. Decidir no subsidiarlo desde el Ayuntamiento boqueño, bajo el argumento de que se trata de un organismo que debe autogestionarse, rompe con una lógica política que durante años fue incuestionable: sostener, con recursos públicos, los símbolos de ese poderoso grupo.
Josefina Gamboa no marca distancia de manera frontal. No rompe, no denuncia, no deslinda en el discurso. Simplemente deja de obedecer. Y en política, la omisión calculada suele ser más elocuente que el discurso incendiario. Al no sostener económicamente al Foro Boca, la alcaldesa envía una señal clara: su administración no está dispuesta a cargar con proyectos y rencillas heredadas que no encajan en su propio diseño de gobierno, aun cuando esos proyectos sean intocables para el viejo grupo de poder neopanista y esos odios los consuman.
Este movimiento puede interpretarse como el inicio de una autonomía política largamente postergada, o como una jugada pragmática para marcar distancia sin pagar el costo de una ruptura abierta. En cualquiera de los dos casos, el mensaje está ahí: el control ya no es absoluto y la disciplina interna muestra fisuras.
El Foro Boca, más allá de su valor cultural, se convierte así en el escenario simbólico de una disputa silenciosa por el poder. Su fragilidad financiera expone algo más profundo: el desgaste de un modelo político que dependía de la lealtad automática y del uso continuo del presupuesto público para sostener emblemas.
No es una rebelión ruidosa. Es peor para quienes están acostumbrados a mandar: es una desobediencia tranquila, técnica, justificada en oficios y argumentos administrativos. Pero es desafiantemente clara.
En Boca del Río, algo empezó a moverse. Y el primer temblor no vino de la oposición, sino desde dentro. La ruptura era previsible, pero lo que no imaginábamos es que se diera tan pronto y de manera tan evidente.