ENTREGA DE DOCTORADOS ENTRE ESTAFADORES
Ayuntamiento de Xalapa. Ver: "A 33 distinguidos los distinguieron" /
"A 33 distinguidos los distinguieron"
Ayuntamiento de Xalapa. Ver / 2021-06-22
Hace años unos vivales se metieron hasta la oficina de un gobernador de un estado de la República y le ofrecieron un “reconocimiento internacional” por su labor como mandatario estatal. Los vivales se presentaron como representantes de una fundación europea que era avalada por la realeza de Inglaterra; mostraron documentos aparentemente firmados por Su Majestad y el gobernador cayó redondito.
El homenaje se publicitó en los diarios estatales y nacionales. Y en el colmo de la lambisconería, durante el evento el maestro de ceremonias dijo que con ese reconocimiento, el gobernador era “casi” miembro de la realeza.
Todo el boato fue pagado por el gobierno de ese estado, es decir, por los impuestos de los contribuyentes, incluido el reconocimiento (una estatuilla, una medalla y un diploma apergaminado) que costó la módica suma de medio millón de dólares.
Meses después, se supo que los vivales habían sido detenidos en Sudamérica por la Interpol acusados de estafa, fraude, robo y otros cargos. Pero los medios estatales no dijeron ni pio; tampoco los nacionales. Y es que no se trataba exhibir al gobernador como un vil e inocente estafado.
Este lunes el secretario de Educación de Veracruz, Zenyazen Escobar García, recibió el Doctorado Honoris Causa “por sus méritos y trayectoria profesional en favor de la enseñanza académica en el Estado” ¡Órale!
La ceremonia de investidura se llevó a cabo en el Museo de Ciencia y Tecnología “Kaná” de la ciudad de Xalapa y fue la Honorable Academia Mundial de la Educación quien entregó el título honorífico al funcionario, así como a otras 33 autoridades educativas más.
Es decir, el doctorado se repartió por racimos.
En medios de comunicación se ha dado a conocer que en 2014, el diario Cambio de Puebla señaló que la Honorable Academia Mundial de Educación, junto con el Ilustre Consejo Internacional de Excelencia en Educación que otorgó el título de “Ilustrísimo Caballero de la Educación” al entonces gobernador Rafael Moreno Valle, “son dos instituciones con origen en Perú ligadas al fraude en la entrega de títulos y reconocimientos académicos en ese país”.
Que ambas instituciones se dediquen a engañar incautos no debe sorprender a nadie. El Doctorado Honoris Causa que recibió Zenyanzen tiene tanto valor como una cajetilla de cigarros vacía tirada en el suelo. Pero si lo quiere ver de otra manera allá él y su ego.
Lo que el funcionario debe aclarar es en cuánto le salió al erario veracruzano su “doctorado” así como el de los otros 33 “galardonados”. Porque los vivales peruanos no viajaron 4 mil 500 kilómetros para irse con las manos vacías.