| EL AZTECA SEGUIRÁ SIENDO EL AZTECA |
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2026-05-28 |
| Imagínese a dos compadres platicando después de un partido: “¡Qué juegazo el de México en el Estadio Ciudad de México!”. No suena, ¿verdad? No tiene la misma fuerza que decir: “¡Qué juegazo en el Azteca!”. Tampoco emociona mucho aquello de “Estadio Banorte”, aunque la cartera mande y los patrocinios tengan su propio lenguaje. Si la FIFA, por motivos de comercialización y protocolo, decidió registrar al inmueble como Estadio Ciudad de México, está bien: así aparecerá en las transmisiones internacionales y, de paso, ayudará a difundir el nombre de la capital del país ante el mundo. Y si para los dueños del estadio fue estratégico que Banorte metiera lana para la remodelación y, a cambio, le pusieran su nombre al coloso de Santa Úrsula, ni hablar: en estos tiempos, el dinero también quiere salir en la foto. Pero de eso a que la afición deje de llamarlo Estadio Azteca hay un mundo de distancia. Los nombres comerciales pasan, los contratos vencen y las marcas cambian; la memoria popular, no. Para la gente, para la historia y para el futbol mexicano, el Azteca seguirá siendo el Azteca. Aunque le pongan nombre de banco, de ciudad o de promoción mundialista, hay templos que no se rebautizan por decreto: se nombran con la voz de la tribuna. |