Colazo pueblo Argentino que se esta derritiendo.
GLOBAL : Colazo Derechos AFP fuente BBC MUNDO / Revista Tlacuilo
"Vamos a morir aplastados": cómo se vive en Colazo, el pueblo de Argentina que se está hundiendo y desmoronando

Revista Tlacuilo
GLOBAL / 2018-02-14

"Vamos a morir aplastados": cómo se vive en Colazo, el pueblo de Argentina que se está hundiendo y desmoronando

Fuente
Daniel Pardo BBC Mundo


El Concejo Deliberante de Colazo, agrietado.
Los Varalinotti estaban dormidos cuando de repente, en la mitad de la noche, el sonido estridente del reventón de las ventanas los despertó.
"Sabíamos que no eran ladrones porque eso no pasa acá, pero nos asustamos", recuerda Odel Varalinotti, padre de la familia.
Luego se enteraron de que lo que para ellos sonó como un "estampido" se debía a que Colazo, un pueblo de 1.500 habitantes en la provincia argentina de Córdoba, se está hundiendo.
El techo de la casa, donde tienen un negocio familiar llevaba al menos una d√©cada bajando lentamente, hasta que hace un a√Īo, cuando la crisis del pueblo tuvo su peor momento, hizo reventar las ventanas.
Hoy, en lugar de vidrios hay unas persianas que impiden ver dentro del negocio de los Varalinotti, que ofrece juguetes, ropa y electrodomésticos.
Piso de carpintería en Colazo
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Así está el piso de la mitad de las edificaciones del pueblo: desnivelado en las partes de paredes, columnas y soporte, porque el piso, aguado, no las puede sostener del peso.

Un a√Īo despu√©s de que se rompieron los vidrios, Odel Varalinotti no ha podido arreglar del todo su casa.
"Y yo soy una excepci√≥n, ¬Ņeh?", a√Īade Odel, consciente de sus privilegios.
"Porque tuvimos la suerte de conseguir la guita (el dinero) para poner los pilotes", explica, en referencia a unas columnas que se entierran bajo la edificación para mitigar la inmersión.
Así como en la casa de los Varalinotti -que está llena de grietas en las paredes, los pisos desnivelados y las puertas atoradas- la mitad de las casi 600 viviendas de Colazo están afectadas por el hundimiento del pueblo.
Solo una veintena, sin embargo, han podido defenderse del naufragio con la costosa instalación de pilotes.
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La casa de los Varalinotti está así: llena de grietas en las paredes.
Tierra prodigiosa
Rubén Sambucetti practicaba karate y se dedicaba a la ganadería hasta que se convirtió en el intendente de Colazo, un cargo que, dice, lo engordó y lo volvió adicto al cigarrillo.
Su mayor reto en 10 a√Īos de gobierno ha sido esta sumersi√≥n de los inmuebles m√°s viejos, entre ellos la Iglesia, la Municipalidad y el Consejo, todas edificaciones agrietadas y descascaradas.
La radio local antes trasmitía hasta 80 kilómetros a la redonda, pero para que no se hundiera la antena, le cortaron 25 metros. Ahora la radio solo entra a 6 kilómetros de distancia.
"Antes decíamos que esto (el hundimiento) era una conspiración, pero la naturaleza nos ha mostrado que era real", le dice Sambucetti a BBC Mundo, mientras recorremos las enormes planicies que rodean a Colazo y hospedan la mayor industria sojera del mundo.
Esto es exactamente lo que ha bajado el piso de Colazo: esta reja debería estar recta, horizontal.
Esta zona de C√≥rdoba, al sur de la provincia, es parte de la pampa h√ļmeda que hace de Argentina una de las tierras m√°s f√©rtiles del planeta.
"200 metros abajo de este suelo", se√Īala Sambucetti, "est√° nada m√°s que la cuenca amaz√≥nica".
Pero en esta tierra prodigiosa la industria millonaria de la soja ha producido cambios en el suelo.
"Ac√° ya no hay animales, no hay √°rboles, los molinos con los que sacaban agua para las vacas est√°n solo de decoraci√≥n; en los (a√Īos) 90 yo atend√≠a 50 fincas de producci√≥n lechera, hoy no hay nada de eso", se queja Sambucetti.
Hace 100 a√Īos, el 70% del territorio cordob√©s era monte. Hoy es el 10%, del cual solo un cuarto es flora similar a la original, seg√ļn cifras de la Universidad Nacional de R√≠o Cuarto, en C√≥rdoba.
El resto, sobro todo en esta área, es soja. O maíz.
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Expertos dicen que el cultivo de soja en la zona, parte de la producción más grande de Argentina, ha cambiado los pisos y producido el fenómeno que hunde a Colazo.
Antena de la radio local
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La antena de la radio local est√° sostenida por este tronco de madera.
"Como si la tierra se estuviera derritiendo"
De acuerdo a los geólogos que han trabajado el caso de Colazo, las transformaciones en el medio ambiente han producido el ascenso de las capas de agua debajo de la tierra -es decir: de las napas- que están hundiendo a Colazo y otros pueblos de la zona.
"Los cambios en el uso de las tierras favorecen el asenso de las napas", dice Juan José Gaitán, analista del departamento de suelos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria.
"El monte consume m√°s agua que un cultivo anual (de soja), y al remplazarse uno por el otro el agua se acumula en el perfil del suelo (justo debajo de la superficie) y hace que las napas suban".

Algunas edificaciones han podido ser robustecidas con pilotes debajo de la tierra para sostenerlas. No es una medida del todo eficiente.
El problema no es solo que la tierra ahora absorbe menos, sino que llueve m√°s.
Y algunos suelos, como el de Colazo, no tienen mucha capacidad de absorción de agua, porque son arcillosos en lugar de arenosos.
"Eso es bueno para la agricultura, pero malo para las edificaciones", apunta Sambucetti.
"Es como si el suelo de Colazo, con la llegada del agua, se esté derritiendo y no esté soportando a los edificios viejos", concluye.
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Rub√©n Sambucetti es el alcalde de Colazo hace 10 a√Īos. Dice que algunos habitantes lo acusan de causar el hundimiento del pueblo.
La alcald√≠a instal√≥ una serie de bombas de extracci√≥n en puntos estrat√©gicos del pueblo para ayudar a la absorci√≥n del agua, que de manera natural puede tomar a√Īos.
La inversión, que costó seis meses del presupuesto municipal, ha mitigado el hundimiento. Pero no lo ha detenido y las casas que no pusieron pilotes, la gran mayoría, se siguen agrietando.
Aunque instalaron bombas, el Estado no ha dado apoyo individual a cada una de las familias.
La Iglesia de Colazo
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La Iglesia es de los pocos edificios que est√° siendo adaptado, con pilotes, para el hundimiento.
"Vamos a morir aplastados"
Olga Liliana Chirinos y su esposo, un peque√Īo agricultor que se jubil√≥ hace unos a√Īos, est√°n viendo c√≥mo su casa se hunde a medida que pasa el tiempo.
"Cuando pusieron las bombas (de extracción) se desaceleró el colapso, pero no se detuvo", dice Chirinos, que atiende a BBC Mundo en la agrietada sala de su casa.
La pared de madera que separa los cuartos est√° encorvada y en cualquier momento se puede reventar. Las puertas est√°n atascadas. El closet, inclinado.
"Yo estoy nerviosa porque un día se puede reventar la pared, porque el techo es muy pesado", dice Olga Liliana.
Con el típico gesto de billete que se hace con los dedos, Chirinos asegura que "no hay esto" para instalar los pilotes y salvar la casa del hundimiento.

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La casa de Olga Liliana Chirinos y su esposo tiene la pared que separa los cuartos así: encorvada.
"Claro que hemos pensando en irnos, pero quién nos va a comprar la casa, quién va a comprar algo que se está hundiendo…¡nadie!", afirma.
"Y qué vamos a hacer", se pregunta Chirinos.
"La pensión de mi esposo es de 7.000 pesos al mes (US$360) y solo un pilote vale 12.000 (US$630)".
"Ac√° vino el vendedor de pilotes y nos dijo que vamos a morir aplastados".
"Pero, y qué vamos a hacer", insiste.

Fuente www.bbc.com