¿FISCALÍA O PROCURADURÍA? HAY ÁREAS QUE NO DEBEN ESTAR SUELTAS
Xalapa. Ver: Cabos sueltos / Revista Tlacuilo
La ciencia de la política y arte de complicarla

Revista Tlacuilo
Xalapa. Ver / 2019-09-06

Usted disculpe la afirmación que quizás sea producto de mi académica ignorancia en temas de procuración de justicia; pero en lo personal la figura de la Fiscalía la observo más cómo un retroceso que como un avance.

El hecho de que un gobernador le herede (a través de la pifia de que el periodo del Fiscal es más prolongado que el del Gobernador) a su sucesor a uno de sus más cercanos colaboradores es ilógico y políticamente incorrecto.

Era mucho mejor la designación de un Procurador de Justicia, “propuesto” por el Gobernador y aprobado por el Congreso, el elegido podía ser retirado del cargo cuando el mandatario quería y los diputados lo autorizaran; sin mayor preámbulo ni escándalo.

Además la supuesta “autonomía” de las Fiscalías es un mero apodo, porque tanto en la de la Republica como en los estados hay “fiscales carnales” de los mandatarios en turno… ¡Mejor que no se hagan “del avión” y dejen de engañarse a sí mismos, es mejor que vuelvan al antiguo esquema!

“AUTONOMÍA” ES UN APODO
Todo el desgarriate de la figura de las fiscalías ha sido supuestamente para que ejerzan una labor independiente y autónoma a la del Estado; sin embargo no es así. En el caso de Veracruz Luis Ángel era carnal de Duarte; Winckler empleado de Yunes y ahora la señora Fiscala es afín al actual Gobierno ¡No hay autonomía y cómo diría don Teofilito “ni la habrá”! Pero está bien.

Será uno retrograda al ver con buenos ojos que el encargado de investigar el crimen no sea ajeno al ejecutivo pero no puede haber un gobierno dentro de otros gobierno.

Una cuestión son los poderes que caminan paralelos al ejecutivo, y otra muy distinta es un ente que ejecuta acciones unilaterales en temas tan delicados como lo es el combate a la delincuencia, y si las estrategias son tomadas por un enemigo político de cualquier gobernador, se mantendrá en riesgo la gobernabilidad y la estabilidad de un Estado; para muestra nacional aquí está Veracruz.

LO MISMO PERO SIN CONTROL
La tesis sostenida en estos Lavaderos de que los ejecutivos deben tener control de la procuración de justicia como sucedía en antaño podrá sonar retrograda y lo es; sin embargo no todo tiempo pasado fue negativo.
Podrá decir usted que la Procuraduría de Justicia no funcionaba, que se coludieron con los criminales y que era un arma para judicializar la política; pero entonces podríamos cuestionar si acaso con las fiscalías es distinto, es evidente que no; que cambiaron todo para que todo continuara igual.

Lo único que lograron con esa figura impuesta para taparle el ojo al macho es complicar las cosas políticamente.

Es claro que ningún Fiscal va a cumplir los nueve años para los que es nombrado; Bravo y Winckler se quedaron muy lejos de lograrlo pues cayeron alrededor de los dos años en el cargo.

Será difícil –aún si los próximos gobiernos fueran afines- que un fiscal aguante en su responsabilidad después de un cambio de gobernante; pero en fin, la ciencia de gobernar a veces es el arte de complicarse las cosas.