DEL NEOPANISMO, EL PRD Y COSAS PEORES
Xalapa. Ver: Sin quererlo soltar / Revista Tlacuilo
VENENOTAS

Por El Tlacuilo

Revista Tlacuilo
Xalapa. Ver / 2019-08-25

LOS PANUCHOS ESTABAN MEJOR
Quién pagó el alto costo del acuerdo neopanista con el PRD fueron los liderazgos del PAN tradicional.
El proyecto de Miguel Ángel llegó a incubarse dentro de un partido con solidez, que gracias al trabajo anterior a su llegada por parte de personajes como Alejandro Vásquez Cuevas, Enrique Cambranis Torres, Alejandro Cossio Hernández, Miguel Ángel Llera Bello entre otros, había estado ganando posiciones, a tal grado que durante el sexenio de Fidel Herrera ese partido fue un contrapeso real desde el Congreso con la mayoría y a través de un importante número de presidencias municipales.

Dentro de los alcaldes de aquellas camadas que aportaron trabajo para hacer crecer al PAN están José Ramón Gutiérrez de Velasco (a quién más tarde desconocieron los neopanistas), Francisco Gutiérrez de Velasco, Domingo Bahena Corbalá, los Vásquez Parissi y el mismo Julen Rementería del Puerto quién ahora será un factor importante en la contienda interna.

Tras bambalinas, desde las regidurías algunos más aportaron trabajo serio y de pasión partidista para apuntalar el fortalecimiento que impulsaba la cúpula; desde ahí se destacaron Omar Miranda Romero, quién si gana en dos semanas Joaquín Guzmán Aviles la presidencia estatal del PAN, seguramente será el Coordinador de la fracción panista en el Congreso; Alberto Meza Abud, que hoy está reducido a ser empleado de los Yunes desde el PRD; Alfredo Corona Lizárraga actualmente Secretario Técnico de la Secretaría General del Congreso y también súper asesor; entre otros muchos liderazgos medianos.

NI SE LAS OLIERON
Sin embargo una vez que la gubernatura del estado tuvo la marca del PAN, casi ninguno de quienes construyeron las condiciones para que eso sucediera fue tomado en cuenta y en su lugar se le dio la segunda posición de Gobierno al perredista Rogelio Franco Castán, quién fue invisible durante esos dos años pero que por debajo de la mesa sí se capitalizó tanto económica como políticamente; otros perredistas como Uriel Flores Aguayo y su banda fueron incrustados en la Sev, lejos del que mandaba pero cerca del presupuesto; cada una de las posiciones otorgadas a los perredistas dejaron a los panistas fuera; cómo al chinito “no más milando”.

A Rogelio Franco se le otorgaron también alcaldías; algunas cuyas administraciones han sido nefastas como es el caso de la de la presidenta de Juchique de Ferrer; otras –las menos- han hecho un buen trabajo y por sentido común no jugaran las próximas elecciones bajo la sombra del PRD, ya que fueron llevados a esa “alianza” por la circunstancia política del momento, pero nunca movidos por una convicción real de afiliarse a la izquierda revolcada con la derecha que representaba en ese momento la franquicia de Franco.

ESTRATEGIA DE LOS MANCHITA ERRONEA
Actualmente José Mancha Alarcón, alfil del neopanismo, quiere espantar a los panistas de cepa con el petate del muerto; aseverando que la formula encabezada por Joaquín “El Chapito” Guzmán Avilés está de acuerdo con el Gobierno estatal y federal; argumento que no es contundente, pues si nos vamos a la historia del PAN Veracruz, lo nuevo para ese partido es el radicalismo en que se ha sumido durante cuatro años; el PAN tradicional no es totalitario; lo más extremo que vimos durante los tiempos de Pipo es cuando acusó desde la tribuna del Congreso local a Fidel Herrera de creerse el “cristo negro de Otatitlán”, pronunciamiento que fue suficiente para reactivar el diálogo institucional.

Es obvio que eso de que los “Chapitos” están de rodillas ante AMLO y Cuitláhuac García es una estrategia de guerra sucia que pretende permear en los PANuchos de mente débil; sin embargo si con esa etiqueta intentan destacar que si llegan a arrebatarles a los Manchita la silla embrujada del Palacio Azul el grupo de los Chapitos, se terminaría la confrontación con los gobiernos federal y estatal, el tiro les puede salirles por la culata; pues si bien el panismo siempre se ha manejado como oposición, nunca habían sido impulsores de confrontaciones personales ni de baños de lodo; así que para muchos azules el retomar el diálogo institucional seguramente no los desalienta, sino que por el contrario, les augura un tiempo de santa paz que mucho les hace falta.

LAS VIUDAS
Es evidente que si el grupo de Joaquín Guzmán Avilés gana las elecciones lo más probable es que se acabe la extraña alianza con el PRD; para que el PAN vuelva a ser para los panistas; así como las muchas o pocas posiciones políticas que vayan logrando. Así lo perciben seguramente los perredosos que ya intentan colgarse a través del panista Alejandro Zairick Morante para tratar de colarse con los “chapitos”; lo evidenció el “mil mañas” Juan Carlos Mezhua Campos, alcalde de Zongolica al destaparlo anticipadamente cómo su candidato.

DAÑO COLATERAL
Son muchos los oscuros intereses que trastocaría un eventual triunfo de Joaquín Guzmán, por eso no le espera una campaña serena.

Por un lado está el líder del neopanismo prometiéndoles a los alcaldes que si gana Mancha les fluirá “leche y miel”; se los jura a los mismos que ignoró siendo gobernador; por otro flanco tiene a los que consideran que tenían amarradas sus candidaturas con Mancha y las ven en peligro si pierde, incluida la de la gubernatura.
Además tiene metida las manos la cúpula de los perredosos, que ya se ven nuevamente sin los recursos económicos que les han caído a manos llenas durante más de dos años de alianza con el neopanismo.

Esos son algunos solamente de los que sufrirán daño colateral si recuperan ese partido los panistas que el choleño daba por muertos.