MARCHA ¿FUERON FEMINAZIS O INFILTRADAS?
Xalapa. Ver: ¿FEMINAZIS? / Revista Tlacuilo
VENENOTAS

Por El Tlacuilo

Revista Tlacuilo
Xalapa. Ver / 2019-08-19

POLÉMICA
La marcha feminista en la Ciudad de México ha polarizado opiniones debido a los desmanes llevados a cabo por algunas cuántas y cuántos que “participaron” en ella.
La estratagema parecería la misma de antaño: infiltrar entre los grupos de manifestantes a comandos de choque con la finalidad de demeritar la protesta; los violentos regularmente son golpeadores profesionales al servicio de algún gobierno interesado en desactivar un movimiento, o se trata de asalariados de un movimiento interesado en desacreditar la imagen de un gobierno; pero como sea, son feroces ladillas.

Una de las miles de mujeres que participaron en la marcha escribió el siguiente testimonio en su cuenta de Twitter @VeriVero: “La mayoría de la marcha se desarrolló con mucha alegría y fuerza, hasta que llegó un grupo de hombres y mujeres encapuchados. Claramente infiltrados”.
Los perturbadores fueron un grupúsculo, así incluso lo confirmó la jefa de Gobierno al aseverar que “no se puede justificar la violencia de unas y unos cuantos que sólo empañan la defensa de los derechos de las mujeres”.

ASÍ PASÓ
Pero como diría “Jack el destripador”: “¡Vamos por partes!”: El motivo de la protesta fue el alarmante incremento de la violencia en contra de las mujeres en todo el país.

En este momento en México cada dos horas y media es asesinada una mujer por el único hecho de ser mujer.
En CDMX la gota que derramó el vaso fueron las recurrentes violaciones sexuales cometidas por policías capitalinos en contra de mujeres; es decir que quienes deberían protegerlas son sus agresores.

El caso más sonado fue la presunta violación de una joven menor de edad por parte de cuatro elementos policiacos; el tema de los “policías violadores” y del vandalismo fueron los que acapararon las noticias internacionales en torno a la marcha ¡felicitaciones! Lograron borrar el fondo del problema.

La convocatoria fue nacional, emitida por los colectivos de mujeres #NoMeCuidanMeViolan y #ExigirJusticiaNoEsProvocación. En la Capital la marcha partió en la noche de la glorieta de insurgentes cerca de las siete y concluyó en el Ángel de la Independencia después de las once; a su paso algunos vandalizaron y agredieron a los periodistas que cubrían la protesta, también a los ciudadanos que presenciaban su paso.

La imagen que ha dado la vuelta al mundo es la del cobarde puñetazo que un joven asestó por la espalda al reportero de ADN40, Juan Manuel Jiménez.

Sobra decir que este hecho diluye los motivos de la marcha y desprestigia al movimiento; debido a esa extraña incongruencia de que basta solamente un violento para diluir a miles de pacíficos.

ABRIR LOS OJOS
El recuento de los daños es de 34 personas lesionadas y 1 millón y medio en daños a sitios públicos, a los que habrá que agregar medio millón más que costará la rehabilitación de los destrozos causados al Metro, además del de los de comercios y propiedades privadas agredidas.
A pesar de todo, la cifra en perjuicios es barata si se toma en cuenta que durante cerca de cinco horas la situación estuvo al filo de la navaja, a punto de desbordarse y si así hubiera sucedido se estaría lamentando una tragedia.

Esta marcha debería de marcar un cambio en las políticas de la señora Claudia Sheinbaum, pues la falta de contacto y de apertura con los sectores sociales ya le causó esta “primera llamada”.

Por otra parte, la sabiduría popular sentencia que cuándo veas las barbas de tu vecino cortar pongas las tuyas a remojar; así que lo acontecido en Ciudad de México no solamente debe ser un motivo de reflexión para la señora que al igual que Cantinflas y Fidel Herrera se disfraza de todo; también lo debe de ser para otros gobiernos como el de la ciudad de Xalapa y hasta para el propio Gobierno Estatal, pues el hecho de marginar a quienes desean el dialogo ya les está generando protestas en las calles bajo el riesgo de que las circunstancias sean aprovechadas por sus enemigos políticos para caldear aún más los ánimos.

Imagínese usted si infiltraran este tipo de grupos de choque entre los antorchitas que de por sí son violentos; o entre los 400 Pueblos; o que algunos fueran infiltrados en una de las “jornadas por la inclusión” del Movimiento Cardenista e invadieran violentamente el Congreso; o que los suelten entre los campesinos y transportistas, que de por sí ya andan enchilados.

Es una falta de lógica que autoridades estatales declaren que creen capaz a su enemigo político de ser autor intelectual de un asesinato (el de la alcaldesa de Mixtla), pero no le vean tamaños para que en cualquier momento infiltre cualquier marcha con gente que genere violencia.

¡ESTÁ DE MÁS!
El riesgo inminente que se está corriendo es a todas luces innecesario pues se podría evitar que haya manifestantes en la calle de manera simple, solamente se requiere que personajes menores hagan a un lado la soberbia y atiendan tanto a melón como a sandía.

Dicen que nadie escarmienta en cabeza ajena, pero corregiríamos ese principio con el apunte: “nadie que no sea inteligente”; y lo que sucedió en Ciudad de México debe alertar a muchas cabezas ajenas a la de doña Claudia; que son más certeras que la de la señora.

Cerrarles los flancos de riesgo a los enemigos es un acto de prudencia, mientras que dejarlos abiertos o abocardarlos más es una peligrosa negligencia.

(Imagen/almomentomx)