¡¡CON LA COCA COLA NO!! A PARTIR DE HOY SUBE DE PRECIO
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Cuando la coca ya no alcanza… tal vez la salud sí

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INFORMACIÓN | Revista el Tlacuilo / 2026-08-04

Redacción. - El aumento de entre uno y cinco pesos a los productos de Coca-Cola, vigente desde este 4 de agosto, seguramente caerá mal en millones de hogares mexicanos. El refresco dejó hace mucho de ser un gustito de celebración para convertirse en parte de la canasta cotidiana: acompaña los tacos, la comida corrida, las fiestas, las reuniones familiares e, incluso, para muchos, el desayuno. Entre algunos de los precios de referencia difundidos están:

Coca-Cola retornable 250 ml: de $12 a $14.
Coca-Cola retornable 355 ml: de $13 a $14.
Coca-Cola Sin Azúcar 600 ml: de $18 a $20.
Coca-Cola retornable 2 L: de $36 a $38.
Coca-Cola retornable 2.25 L: de $46 a $49.
Coca-Cola 3 L: de $50 a $52.

Es importante considerar que esos son precios sugeridos para el canal tradicional. El precio final puede variar según la región, el tipo de y las promociones vigentes.
Sin embargo, quizá esta vez el golpe al bolsillo pueda convertirse en una oportunidad para la salud.

México sigue siendo uno de los mayores consumidores de refrescos embotellados del mundo, con un consumo promedio bárbaro cercano a los 160 litros por persona al año, muy por encima del promedio internacional. La industria refresquera produce y vende miles de millones de litros anualmente, y los refrescos de cola representan uno de los segmentos con mayor valor económico dentro del mercado nacional.

El problema es que el gusto tiene consecuencias. La diabetes mellitus se ha convertido en una de las principales causas de muerte y discapacidad en México. Diversas investigaciones internacionales estiman que aproximadamente uno de cada diez nuevos casos de diabetes tipo 2 está asociado al consumo habitual de bebidas azucaradas, mientras que en países con un consumo tan elevado como México el impacto es todavía mayor.

Nadie celebra que todo esté más caro. El poder adquisitivo de las familias se reduce y cada incremento pesa. Pero si el nuevo precio hace que una familia compre dos refrescos menos a la semana y los sustituya por agua simple o aguas naturales sin azúcar, el ahorro no sólo será económico: también podría reflejarse en menos obesidad, menos diabetes y menos enfermedades cardiovasculares.

Quizá perder el gusto de destapar una Coca-Cola todos los días parezca un sacrificio. Sin embargo, en un país donde millones de personas viven con diabetes o están en riesgo de desarrollarla, vale la pena preguntarse si este aumento de precios terminará siendo una mala noticia para el paladar, pero una buena noticia para la salud pública.

Porque hay gustos que cuestan dinero... y otros que, además, terminan costando años de vida.