EMILIANO ZAPATA Y TUXPAN BAJO REVISIÓN ESTATAL
INFORMACIÓN | Revista el Tlacuilo: / Revista el Tlacuilo

Revista el Tlacuilo
INFORMACIÓN | Revista el Tlacuilo / 2026-07-27

Redacción.- A pregunta expresa de nuestro director general, El Tlacuilo, sobre el incremento de accidentes en motocicleta y el peligro que representan las "chelerías" instaladas a pie de carretera, particularmente las de Cerro Gordo, en Emiliano Zapata, la gobernadora Rocío Nahle informó que ya instruyó al alcalde Daniel Baizabal para revisar los permisos de esos establecimientos: "No puede estar dando permisos sin ton ni son", señaló.

Pero qué bueno que ya existe esa recomendación. Porque basta pararse un fin de semana sobre la carretera Xalapa-Veracruz para ver cómo decenas de motociclistas salen de esos negocios después de varias rondas de cerveza para incorporarse a una vía donde se circula a más de 100 kilómetros por hora. La tragedia está anunciada desde hace tiempo y los accidentes, algunos mortales, ya dejaron de ser una excepción. La indicación de la Gobernadora ya está dada; ahora sólo falta que el Ayuntamiento de Emiliano Zapata despierte. Porque va en modo Luis Fonsi: “despacito” ... demasiado despacito. ¿Será que no encuentran los permisos o que ya encontraron a los amigos?

En otro tema, Nahle dejó claro que la supervisión sobre Tránsito del Estado y las policías municipales será permanente. Y más vale que así sea. Durante el recorrido que hicimos en Tuxpan llovieron las denuncias de ciudadanos que narran que las grúas continúan haciendo de las suyas, llevándose vehículos con el viejo método de "primero te engancho y luego averiguamos", a pesar de que fue la propia Gobernadora quien ordenó acabar con esos abusos apenas inició su administración. Si eso sigue ocurriendo, alguien no está obedeciendo... o alguien ya volvió a agarrarle gusto al negocio.

La mandataria fue enfática al señalar que el Estado ejercerá sus facultades de coordinación y vigilancia cuando alguna corporación municipal no haga su trabajo o simplemente haga como que lo hace. Porque una cosa es respetar la autonomía de los municipios y otra muy distinta hacerse de la vista gorda mientras algunos funcionarios convierten el uniforme, la patrulla o la grúa en herramientas de recaudación.

En Veracruz ya no alcanza con dar instrucciones; ahora toca verificar que se cumplan. Porque entre alcaldes que caminan en cámara lenta, directores que hacen como que no ven y corporaciones que de repente padecen amnesia selectiva, los únicos que siguen pagando los platos rotos son los ciudadanos.