LA CUARESMA EN MÉXICO: DE AYUNO CRISTIANO A TRADICIÓN DE PESCADO Y VACACIONES
INFORMACIÓN | Revista el Tlacuilo: Viacrucis Coxquihui / Revista el Tlacuilo

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INFORMACIÓN | Revista el Tlacuilo / 2026-04-02

Redacción.- La Cuaresma, tal como hoy se conoce en México, nació en el cristianismo como un periodo de preparación espiritual rumbo a la Pascua. Su sentido original fue el de la penitencia, la oración y el ayuno, inspirado en los 40 días que Jesús pasó en el desierto, y con el tiempo la Iglesia la consolidó como una temporada litúrgica marcada por la abstinencia y la reflexión; que luego se mezcló con el periodo vacacional y se volvió pachanga en mucho de los casos.

Pero en la práctica católica se trata de un tiempo de refiexión y de abstenerse de los placeres mundanos, incluido del consumo de carne; la regla tradicional no fue “comer pescado”, sino abstenerse de comer carne en ciertos días, especialmente el Miércoles de Ceniza, el Viernes Santo y los viernes de Cuaresma. Esa abstinencia se refiere a la carne de animales terrestres, por lo que el pescado quedó permitido y terminó convirtiéndose en la opción más común en la mesa de millones de familias y que es tan delicioso que ya no representa ningún sacrificio, bueno el único sacrificio es pagarlo porque los precios se van a las nubes durante la cuaresma.

Cuando esta tradición llegó a México con la evangelización española, dejó de ser solo una práctica religiosa europea y se mezcló con costumbres locales, expresiones comunitarias y formas propias de vivir la fe. El resultado fue una Cuaresma con sello mexicano: viacrucis en múltiples puntos del país, procesiones, actos de penitencia y también una cocina de temporada que convirtió al pescado, los mariscos, los romeritos, las tortitas de camarón y la capirotada en parte del calendario de la cultura gastronómica del país.

Así, lo que comenzó como un tiempo de sacrificio espiritual terminó arraigándose también como una tradición social y familiar. En México, la Cuaresma no solo se reza: también se representa en las calles, se cocina en casa y se transmite de generación en generación como una mezcla de fe, memoria y costumbre. Casos emblemáticos como la Pasión de Cristo en Iztapalapa muestran hasta qué punto esta herencia religiosa se volvió también patrimonio cultural y comunitario.

En Veracruz las celebraciones más representativas son el Viacrucis en diversos municipios del estado y la Procesión del Silencio en ciudades como Veracruz puerto y Xalapa. La propia Arquidiócesis de Xalapa incluye entre los actos más arraigados la visita de las siete casas, el santo viacrucis y la procesión del silencio, junto con los oficios litúrgicos mayores.

En el puerto de Veracruz, este 2026 la Diócesis programó el Domingo de Ramos con bendición de palmas y procesión hacia la Catedral; para Viernes Santo anunció el viacrucis desde la zona del bulevar y, por la noche, la Procesión del Silencio.