
Revista el Tlacuilo
INFORMACIÓN | Revista el Tlacuilo / 2026-01-09
Redacción. - El dirigente estatal de Morena, Esteban Ramírez Zepeta, y el líder sempiterno del Partido del Trabajo, Vicente Aguilar Aguilar, aprovecharon una coincidencia política —y quizá también la promoción de tres crepas por dos— para sostener un encuentro en el café Don Justo, en la zona de Monte Magno.
La reunión no pasó desapercibida. Los paparazis hicieron lo suyo y la imagen comenzó a circular rápidamente en redes sociales, alimentando las especulaciones rumbo al proceso electoral de 2027. Y no es para menos: en la elección pasada Morena y el PT no fueron en coalición, y el partido del trabajo terminó dando la sorpresa al ganar más alcaldías de las que muchos anticipaban.
Hoy el escenario es distinto y lo que está en juego es mucho más que presidencias municipales. Morena lo sabe. El verdadero tablero se juega en el Congreso local: un Congreso afín permitiría que el Gobierno estatal transite su segunda etapa con mayor fluidez; uno dividido, en cambio, complicaría la aplicación de estrategias ya trazadas. Es una verdad de Perogrullo, pero no por eso deja de ser fundamental.
Desde luego, la reunión con Aguilar fue presentada como un acto de cortesía política. El propio Ramírez Zepeta ha reiterado que existe una buena relación con las dirigencias del Partido Verde y del PT en Veracruz, aunque ha sido claro en un punto: la definición de una eventual alianza para 2027 se tomará a nivel nacional, en el altiplano, no en las mesas de café locales.
En el ámbito estatal, además, se observa cada vez más cercano un relevo en la dirigencia del PT, por lo que no se descarta que el proceso electoral de 2027 llegue con un nuevo presidente —o presidenta, lo más probable— al frente de ese partido.
Por ahora, Morena mantiene la puerta abierta. Ramírez Zepeta ha insistido en que no hay cerrazón para futuras alianzas y que el diálogo con el Verde y el PT continúa. Eso sí, con una aclaración que no es menor: las pláticas locales son más un gesto de cordialidad política que una decisión de fondo. La última palabra, como suele ocurrir, no se dará en Veracruz, sino a varios cientos de kilómetros de distancia.