LAS EXCENTRICIDADES PRESIDENCIALES DE ADOLFO LÓPEZ MATEOS

2026-09-13
El mayor gusto culposo de presidente Adolfo López Mateos (1958-1964), fue la velocidad y los autos deportivos. Era un verdadero fanático del automovilismo: no sólo veía carreras, manejaba autos deportivos a gran velocidad. En el Autódromo de la Magdalena Mixhuca llegó a existir una zona conocida como la “curva presidencial” y un garaje relacionado con sus visitas.

Testimonios de la época hablan de automóviles exclusivos, incluidos Ferrari. Su pasión coincidió con el gran impulso al autódromo y con la llegada de la Fórmula 1 a México.

Hay además historias de que recibía Ferraris como regalos, pero aquí conviene poner comillas: su afición y posesión de deportivos están documentadas; pero también existen varias historias “adornadas” sobre quién se los regaló y la cantidad de autos que llegó a tener.