SE LE HIZO DE NOCHE A MAX ARRIAGA

2026-02-17
A Max Arriaga Navarro se le apagaron las luces. Trabajadores y exempleados de la Dirección General de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública (SEP) señalan que su paso por esa oficina no dejó innovación ni avances, sino una estela de presuntos moches, abusos de poder y un trato sistemáticamente denigrante hacia el personal a su cargo.

Las acusaciones no se quedaron en el pasillo ni en el rumor de oficina. El pasado 12 de enero, Samantha Natalia Ríos Villanueva, subdirectora de Desarrollo e Innovación de Materiales Educativos para la Educación Secundaria, presentó una queja formal ante el Órgano Interno de Control (OIC) de la SEP, en la que expone prácticas que apuntan a una gestión autoritaria, opaca y marcada por la intimidación.

La imagen del funcionario ilustrado y progresista se desmorona frente a los señalamientos internos que hoy colocan a Arriaga Navarro bajo la lupa, no por sus discursos, sino por la forma en que ejerció el poder cuando nadie estaba grabando.