| REALISMO MÁGICO EN CAMPECHE: CUANDO EL PODER SE DISCUTE A PUERTA ABIERTA |
|
2026-02-04 |
| En Campeche, la política decidió abandonar el guion y entrar de lleno al terreno de lo insólito. Los diputados de Morena, surgidos del mismo cauce que llevó al poder a la gobernadora Layda Sansores, optaron por marcar distancia y romper filas con su propia mandataria, como si el movimiento se hubiera mirado al espejo y no se hubiera reconocido. Desde el Congreso local, el presidente de la Junta de Coordinación Política, Antonio Jiménez Gutiérrez, lanzó una frase que resonó como consigna y advertencia: la dignidad no se negocia. Aseguró que la mayoría de los legisladores está dispuesta a respaldar únicamente aquello que beneficie a Campeche, aun si eso implica caminar sin la sombra del Palacio de Gobierno. La respuesta no tardó. El dirigente estatal de Morena, Eric Reyes, calificó a Jiménez como traidor a la llamada Cuarta Transformación, acusándolo de confrontar a quien, dijo, es la líder natural del movimiento en Campeche y una figura con peso nacional. Como si el episodio necesitara un giro más propio del realismo mágico, trascendió que desde el Palacio de Gobierno se cuestionó al legislador por permitir que la mesa directiva mensual del Congreso quedara en manos de un diputado de Movimiento Ciudadano, un detalle que terminó por avivar la hoguera política. En Campeche, la historia apenas comienza a escribirse. Y como suele ocurrir en estas tierras, la realidad parece decidida a superar cualquier ficción. |