¡LE FUE MAL A LA FISCAL… PERO A LA ANTERIOR!

2026-01-21
Quien salió bien librada de la comparecencia ante el Congreso local fue Lisbeth Aurelia Jiménez Aguirre. Tranquila, con temple y respuestas puntuales, la actual Fiscal General enfrentó los cuestionamientos con una claridad que, para sorpresa de varios, terminó ganándole el reconocimiento generalizado de las y los diputados.

Paradójicamente, a quien verdaderamente le fue mal —sin estar presente— fue a la fiscal anterior. Desde la tribuna y en los pasillos, el reclamo fue casi unánime: las omisiones, los pendientes y los vacíos institucionales no pertenecen a la administración actual, sino a la pasada. No fue un señalamiento aislado ni un comentario al aire; fue una conclusión compartida.

La frase que más se repitió, con distintas entonaciones pero el mismo sentido, lo resumió todo: “quien debió estar aquí dando explicación de sus omisiones es la anterior”. Afuera del Congreso, incluso, hubo protesta, recordatorio incómodo de que la memoria pública no prescribe tan rápido como algunos quisieran.

Así, la jornada dejó una escena peculiar: una fiscal que sale fortalecida del escrutinio legislativo y una exfuncionaria que, sin micrófono ni derecho de réplica, cargó con el costo político de su herencia. Ironías del poder: a veces, el juicio llega tarde… pero llega.